Publicado: junio 24, 2026, 12:00 pm
«No hay que ponerse gafas de sol para protegerse de la radiación solar». Este es el mensaje que circula por redes sociales y por el que habéis preguntado al chatbot de WhatsApp de Maldita.es (+34 644 229 319). Pero es un bulo.
El uso de gafas de sol con protección UV sí es recomendable para proteger la salud ocular. El motivo es que los rayos del espectro electromagnético inmediatamente anteriores y posteriores al espectro visible, los infrarrojos (IR) y los ultravioleta (UV), pueden provocar daños acumulables en las estructuras oculares. Estos rayos UV, incluidos los UVA y los UVB, dañan los tejidos de la superficie del ojo, la córnea y el cristalino. Con el tiempo, ese daño aumenta el riesgo de padecer cataratas, degeneración macular y otras afecciones oculares que pueden afectar seriamente la visión e incluso aumentar el riesgo de cánceres oculares.
El contenido que circula, cita una bibliografía para supuestamente justificar su afirmación, pero esta no respalda la afirmación. El primer estudio investiga cómo la exposición de los ojos a la radiación UVB modula ciertas respuestas inmunitarias relacionadas con el asma y no aporta evidencia para desaconsejar el uso de gafas de sol ni para modificar las recomendaciones de protección ocular frente a la radiación UV. El segundo señala todo lo contrario a lo que afirma el texto: que el uso de vidrio, gafas de sol y tejidos puede proporcionar protección efectiva frente a los efectos perjudiciales de la radiación ultravioleta.
El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) recuerda que «es fundamental utilizar lentes con filtros especiales que respondan, como mínimo, a dos finalidades prioritarias: impedir que lleguen al ojo las radiaciones dañinas, como son el infrarrojo y el ultravioleta, y reducir la intensidad de las radiaciones visibles para evitar el deslumbramiento y proporcionar una visión nítida y confortable». Puedes leer más sobre la importancia de las gafas de sol para la protección ocular aquí.
