Publicado: mayo 30, 2026, 12:30 pm
El Barcelona Supercomputing Center ha inaugurado EuroQCS-Spain, su tercer ordenador cuántico, instalado en la renovada capilla de Torre Girona. El nuevo sistema se suma a MareNostrum 5 y refuerza una de las lÃneas más ambiciosas del centro: combinar la supercomputación tradicional con nuevas formas de cálculo cuántico.
La noticia no está solo en que el BSC tenga una máquina más. La clave es que este ordenador funciona de una forma distinta a los dos sistemas cuánticos que ya estaban operativos en el centro. Mientras los anteriores son digitales, EuroQCS-Spain utiliza computación cuántica analógica, una tecnologÃa pensada para abordar ciertos problemas cientÃficos de una manera más directa.
Dicho de forma sencilla: no todos los ordenadores cuánticos sirven para lo mismo. Los digitales trabajan con operaciones muy controladas, paso a paso. Los analógicos, en cambio, intentan reproducir el comportamiento de algunos sistemas fÃsicos para estudiarlos mejor. Por eso pueden ser especialmente útiles para investigar moléculas, materiales o procesos complejos que a los ordenadores convencionales les cuesta simular.
El nuevo equipo se integra con MareNostrum 5, el superordenador del BSC, de manera que los investigadores podrán combinar distintos tipos de computación según el problema que tengan entre manos. No se trata de sustituir a los ordenadores actuales, sino de sumar herramientas. Para muchas tareas, la computación clásica seguirá siendo la mejor opción. Para otras, la cuántica puede abrir caminos que hoy todavÃa están en fase de exploración.
EuroQCS-Spain ha contado con una inversión de 9,8 millones de euros, cofinanciada por la Comisión Europea y el Gobierno de España. El sistema ha sido desarrollado por la empresa catalana Qilimanjaro Quantum Tech, en colaboración con Do It Now. Según el Ministerio de Ciencia, el chip y el software se han diseñado en España, aunque la fabricación fÃsica del chip se ha realizado en Suecia.
El proyecto también tiene una lectura europea. El ordenador formará parte de la red de computadores cuánticos impulsada por EuroHPC, la iniciativa comunitaria para reforzar la supercomputación en Europa. En un momento en el que la tecnologÃa avanzada se ha convertido en una cuestión estratégica, disponer de sistemas propios es una forma de reducir dependencias y ganar capacidad cientÃfica.
La instalación en Torre Girona añade además una imagen poderosa. La antigua capilla que durante años acogió las primeras versiones de MareNostrum vuelve a ocupar un lugar central en el futuro tecnológico del BSC. Donde antes estaba uno de los superordenadores más reconocibles de Europa, ahora conviven tres sistemas cuánticos conectados a una de las grandes infraestructuras cientÃficas del paÃs.
El reto, a partir de ahora, será comprobar hasta dónde pueden llegar estas máquinas en casos reales. La computación cuántica todavÃa no es una tecnologÃa de uso cotidiano ni una solución mágica para cualquier problema. Pero el BSC quiere precisamente eso: probar, comparar y aprender qué tipo de ordenador funciona mejor en cada situación.
