Publicado: noviembre 5, 2026, 8:30 am
Los últimos datos del informe PISA preocupan en Bruselas, y bajo esa percha la Comisión Europea ha presentado este jueves un paquete que busca responder a ese deterioro del aprendizaje. Y es que según las cifras, uno de cada tres estudiantes europeos de 15 años presenta deficiencias graves en matemáticas (33,9%) y lectura (31,3%), mientras que uno de cada cuatro no alcanza el nivel mínimo en ciencias (25,9%). Además, más del 40% del alumnado registra un rendimiento bajo en competencias digitales y la proporción de estudiantes de alto rendimiento sigue disminuyendo en todo el continente.
La respuesta del Ejecutivo comunitario pasa por «frenar el continuo deterioro del rendimiento escolar, adaptar las aulas a la inteligencia artificial y solucionar la creciente falta de profesorado» en los países miembros. Hay deficiencias en el sistema, y tienen que solucionarse, clama la Comisión en su plan.
«Una Europa más fuerte empieza por unos jóvenes capacitados. Apoyamos a nuestros Estados miembros para que mejoren el nivel en materia de alfabetización, matemáticas, ciencias, educación digital y educación para la ciudadanía. Al mismo tiempo, dotamos a los niños de las habilidades que necesitan para desenvolverse con seguridad en el ámbito de la inteligencia artificial. Y para ello es fundamental que cuenten con el apoyo de profesores bien formados. Trabajaremos juntos para garantizar que las generaciones futuras prosperen», reaccionó la propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
En el escenario actual, nada favorable para Europa, Bruselas urge a los Estados miembros a priorizar cuatro áreas clave: aumentar los resultados en competencias básicas, integrar tecnologías digitales de forma segura, prestigiar la profesión docente y hacer más ágil la Formación Profesional. La meta fijada para 2030 es reducir el bajo rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias a menos del 15% y elevar la proporción de alumnos de excelencia al 12%.
Entre las medidas concretas, la Comisión ha propuesto una Recomendación del Consejo para «frenar el declive de las habilidades básicas mediante reformas orientadas a dar mayor autonomía a los colegios y reforzar las prácticas pedagógicas basadas en evidencia«. A esto se suma la creación de las Alianzas de Escuelas Europeas, redes internacionales de centros educativos «que diseñarán planes de mejora medibles con el objetivo de alcanzar las 100 alianzas anuales subvencionadas por el programa Erasmus», recoge el documento.
Al mismo tiempo, añade Bruselas, se pondrá en marcha la Red de la UE de Servicios de Asesoramiento y Apoyo, que ofrecerá «orientación práctica sobre liderazgo, bienestar socioemocional y digitalización», dando espacio también a la importancia de la salud mental. «Esta infraestructura conectará servicios nacionales y regionales (lanzando las primeras 30 sedes regionales en 2028) para favorecer la implicación de las familias y atender problemas como el acoso en internet o la falta de participación parental», exlican.
La tecnología, en general, es clave en la propuesta. Bruselas apuesta «por reforzar la soberanía digital de la educación europea mediante la creación del consorcio EDU-EDIC, impulsado inicialmente por ocho Estados miembros», entre ellos España, Francia, los Países Bajos y Bélgica. Es un consorcio destinado a compartir infraestructuras digitales y poner a disposición de los colegios «herramientas de inteligencia artificial de confianza y servicios digitales seguros».
El paquete educativo incluye medidas específicas para promover la alfabetización en inteligencia artificial entre profesores y alumnos, basadas en el marco conjunto desarrollado con la OCDE. Entre estas acciones destaca la prueba piloto de un Certificado de Alfabetización en IA, previsto para el curso escolar 2027-2028, que acreditará que los jóvenes comprenden el funcionamiento de estas tecnologías y las utilizan de manera ética, expone la hoja de ruta presentada.
Control al tiempo de los niños en la red
Hay, paralelamente, otra preocupación: la exposición temprana de los niños a internet. Por eso la Comisión ha presentado el Compromiso Europeo por unas Pantallas Saludables. La propuesta busca dotar a familias y escuelas de directrices claras «para gestionar el tiempo de uso de los dispositivos, combatir los contenidos nocivos y garantizar un equilibrio adecuado» entre la vida digital y la actividad fuera de línea.
La falta de docentes en Europa es otro de los pilares centrales abordados mediante la Agenda de la UE para los Profesores. La Comisión insta a las administraciones a «hacer la carrera docente más atractiva reduciendo la carga administrativa, flexibilizando las trayectorias profesionales y reforzando la formación continua». Asimismo, el programa Teacher Academies 2.0 reorientará sus recursos a partir de 2027 hacia el apoyo a directores de escuela y profesores principiantes.
Por su parte, la nueva Estrategia Europea de Formación Profesional (FP) busca adecuar los programas educativos a las necesidades reales del mercado laboral en sectores estratégicos como la energía limpia, la sanidad, la defensa y la fabricación. Dado que siete de cada diez profesiones con escasez de mano de obra requieren titulaciones de FP y Europa necesita cubrir 3,6 millones de vacantes anuales en este campo, la UE promoverá una formación práctica adaptada a los cambios tecnológicos.
Para impulsar la FP, se probará a partir de 2027 un Acelerador Sectorial Europeo de Formación con módulos breves y flexibles diseñados junto a las empresas, así como alianzas mixtas entre escuelas e industrias orientadas a pymes desde 2028. Además, un nuevo mercado europeo de movilidad facilitará que estudiantes de FP y aprendices realicen estancias de formación en otros países de la Unión.
«Uno de cada tres jóvenes de 15 años tiene dificultades con la lectura y las matemáticas, y la tendencia va a peor. No se trata solo de una cuestión educativa: está en juego la democracia y la competitividad, está en juego el futuro mismo de Europa», ha alertado la vicepresidenta de la Comisión Europea Roxana Minzatu. «La educación debe convertirse en una prioridad política fundamental en todas partes», añadió, antes de concluir con un mensaje claro: «El futuro de Europa se construye, ante todo, en las aulas».
