Publicado: abril 28, 2026, 8:00 am
Un reconocido psiquiatra llamado John Bowlby expuso en los años 50 la teoría del apego, que explicaba cómo los lazos emocionales que se desarrollaban en la infancia de un niño o niña con sus cuidadores tenían un impacto en su forma de relacionarse en la edad adulta. El británico, basándose en este vínculo temprano, hablaba entonces de apego seguro o apego inseguro. Sin embargo, fue su compañera Mary Ainsworth quien amplió el estudio de la teoría identificando tres estilos: apego seguro, apego ansioso y apego evitativo.
Tres conceptos que cada vez se escuchan más en conversaciones cotidianas, entre los jóvenes y las redes sociales. La era digital ha permitido que la salud mental sea más o menos accesible gracias a los vídeos divulgativos, pero, por otra parte, el aumento de información también da pie a un autodiagnóstico. Esto provoca así que muchas personas asuman ciertos comportamientos como propios cuando la realidad es otra. En este sentido, la psicóloga Ángela Fernández, en uno de sus últimos vídeos ha dejado algo claro: «A veces no eres tú y tu apego ansioso contra el mundo».
¿Es apego ansioso?
A menudo hay personas que presentan en sus relaciones una necesidad mayor de cercanía con su pareja, la inseguridad o el miedo al abandono o la soledad, la dificultad para regular emociones. Y, todas estas situaciones, son aquellas que la psicología ha relacionado desde hace años con el apego ansioso.
Sin embargo, no siempre estos sentimientos están ligados a este patrón de comportamiento emocional conocido como apego ansioso. «A veces eres tú contra un mundo lleno de gente impredecible, inconsistente, intermitente, con falta de compromiso y con inmadurez emocional», explica entonces la psicóloga.
La experta habla por tanto de uno de los problemas emocionales más repetidos, sobre todo, en jóvenes: sentirse el principal problema. En esta etapa de experiencias y de aprendizaje es muy fácil llenarse de preguntas y de convertirse en el protagonista de muchas dudas. Cuando se falla por tanto en una relación en la que se siente demasiado, se necesita demasiado o incluso que te apegas demasiado rápido, tal y como explica la psicóloga, aparece la culpa.
«Pero la explicación no siempre está dentro de ti»
No obstante, la psicóloga advierte que no siempre cuando se produce una situación así la culpa está dentro de ti. «Hay dinámicas que activan tu ansiedad porque hay vínculos donde la presencia no es estable, donde un día te buscan y otro desaparecen. Donde el afecto está, pero no se mantiene«, cuenta Ángela Fernández.
La especialista, en este sentido, habla de que la mente intenta adaptarse en algo que es variable. En definitiva, «intenta encontrar seguridad en algo que de base es insostenible e intermitente». Y eso, según la psicóloga, no es apego ansioso, «es una respuesta lógica a la inconsistencia real de otra persona». Esta alerta es la que activa por tanto la ansiedad, el estrés, el descontrol, pero la psicóloga es contundente con esto: «no estás exagerando, estás reaccionando a algo que no te da calma, y tu cuerpo y tu mente lo saben».
