Publicado: mayo 11, 2026, 5:00 pm
Las declaraciones que Alba Carrillo dio hace unos días sobre MasterChef la han puesto en el punto de mira dentro del panorama televisivo tras poner en duda el uso de dinero público en determinados fichajes del concurso culinario. Esto le llevó a abandonar este fin de semana D Corazón, ya que aseguró recibir un aviso por parte de la entidad pública.
Es por ello que este lunes ha querido aclarar su polémico discurso en El Sótano Club de Canal Ten, programa donde también colabora. En un vídeo de cinco minutos compartido en las redes de dicho espacio se recoge la declaración íntegra de la también modelo. «Lo primero que quiero decir es que en ningún momento he hablado mal de mis compañeros, ni D corazón ni de nada, que les quiero muchísimo y que para mí yo soy feliz. Quiero mucho a Televisión Española, pero soy ciudadana y obviamente creo en el derecho a la libertad de expresión», comenzó Alba Carrillo en su discurso.
A continuación, leyó la carta que había preparado para la ocasión: «Desde pequeña soy subversiva. En el cole sacaba muy buenas notas, pero me quejaba, pedía derechos […] En mi casa trabajamos donde toca y no tenemos complejos. Tengo derecho como ciudadana a opinar de a dónde van mis impuestos. Los trabajadores no deben ser llamados al orden por dar su opinión sobre la gestión y menos de cosas públicas. Pero, sobre todo y ante todo, soy madre y quiero que mi hijo tenga una cosa clara en la vida: que lo único que va a tener en esta familia es la libertad».
En relación con ello, puso el ejemplo de una decisión que tuvo que tomar su madre una vez que ella estaba mala: «Le dijeron: ‘Tienes que decidir entre ser madre o trabajadora’. Les tiró los papeles a la cara y se fue. Por supuesto, su apuesta fui yo«. «Trabajó sola, montó sus empresas, gana mucho dinero y lo perdió todo. Pero, ¿sabes lo que nunca perdió? Su libertad», matizó Alba Carrillo, antes de volver a profundizar sobre los derechos.
«Los derechos conquistados como un sistema de tributación solidario no son para que haya personas que se enriquezcan a costa de tener sus negocios intocables en la comunicación. Nada que ponga en duda el cuidado adecuado de la salud mental sin aclarar dónde tributan sus presentadores con personas que piden que no se paguen impuestos o tienen deudas con Hacienda pueden estar en un medio de comunicación público que pagamos todos. Lo que se debe cambiar es lo que se hace mal, no pedir un silencio cómplice de los que lo ponen de manifiesto. Vergüenza es consentirlo», alegó.
A continuación, quiso comparar lo que ocurrió con La familia de la tele, programa de TVE en el que era uno de los rostros principales, con MasterChef: «Todos recogieron firmas y, con este tema, todos callando. Todos sabemos lo que pasa, hay muchas cosas que se cuentan, y me parece fortísimo que Macarena (Rey, CEO de Shine Iberia) siga enriqueciéndose a costa de todo».
«Esto lo dice una ciudadana, no una trabajadora de Televisión Española. No es conflicto, es conciencia de clase […] Yo antes que nada soy ciudadana, soy solícita para pagar. Las obligaciones tributarias llevan aparejados unos derechos, y yo puedo y debo opinar […] Quiero que se implementen medidas a todos los niveles y mi familia y mi país lo necesitan. No me voy a callar ante lo que me parece un agravio comparativo y un despilfarro de incoherencia. Libertad de expresión y de opinión y de gestión […] Soy una mujer autónoma que paga impuestos y quiero mejoras en sanidad, educación, sanidad animal, carreteras, infraestructuras», recalcó.
Antes de terminar, la colaboradora apuntó que su discurso es «claro y progresista». «Sigo en mi línea. No voy a aceptar que ahora la derechita cobarde quiera hacerse cargo de lo que he dicho para criticar, porque sigo pensando en lo mismo. No pierdo mi capacidad de crítica y expresión. No se aprovechan las ratas a nadar, que tengo muy claro que no gano nada gobierne quien gobierne. Yo soy de mí», concluyó con sus palabras.
