Publicado: noviembre 5, 2026, 11:30 am
Las amenazas de bomba han vuelto a alterar los vuelos en Europa este jueves. Cerca de veinte aviones se han visto afectados, entre ellos uno que viajaba de Madrid a Sofía. Por ahora, no se han encontrado explosivos en las inspecciones cuyos resultados se conocen, pero los avisos han obligado a poner en marcha los protocolos de seguridad en varios países. Ya ocurrió algo parecido hace apenas dos días, cuando otros siete aviones recibieron amenazas que resultaron ser falsas.
Entre los vuelos desviados está el de Aer Lingus que salió de Dublín rumbo a Roma y acabó aterrizando en la base aérea de Évreux, en Francia. El avión aterrizó sin problemas, según confirmó la compañía. Durante el desvío, Flightradar24 informó en X de un dato que puede resultar familiar a quienes utilizan aplicaciones para observar el tráfico aéreo: el avión estaba emitiendo el 7700.
Se trata de uno de los códigos más importantes en aviación, ya que es la señal con la que un avión avisa al control aéreo de una emergencia. Los cuatro dígitos no explican qué ocurre a bordo ni indican (como supuestamente sucedía en este caso) que haya una bomba: sirven para llamar la atención de los controladores y advertirles de que algo va mal.
Detrás de esos cuatro dígitos hay un equipo fundamental para la vigilancia aérea: el transpondedor, un dispositivo que recibe señales de los sistemas de radar secundarios y responde con información codificada. Eso sí, marcar esos números no sustituye a hablar por radio. El código permite dar el aviso, pero los pilotos tienen que explicar qué sucede y coordinar con los controladores los siguientes pasos.
Según explica la Administración Federal de Aviación estadounidense (FAA), su recepción normalmente activa una alarma o un indicador especial en los puestos de control. Así, la situación puede destacarse en las pantallas de los controladores.
Es decir: el 7700 no significa específicamente que haya una bomba a bordo, que se esté produciendo un fallo técnico o que el avión esté a punto de sufrir un accidente. Es una alerta general que puede emplearse ante situaciones de distinta naturaleza.
Hay otros dos códigos, sin embargo, que sí dan una pista más concreta: el 7600 indica un fallo de las comunicaciones por radio, mientras que el 7500 se utiliza para señalar un secuestro o una interferencia ilícita.
