Publicado: noviembre 3, 2026, 8:00 pm
Tienen la bien merecida fama de ser los grandes devoradores del Universo. Los agujeros negros se alimentan de estrellas, engullen planetas, gas y polvo y, cuando dos de ellos se encuentran, se ‘devoran’ mutuamente y terminan fundiéndose en uno solo, más grande y poderoso. De hecho, en 2016 los científicos consiguieron detectar directamente las ondas gravitacionales producidas por esas colisiones, una de las predicciones más espectaculares de la teoría de la relatividad general de Einstein. Fue el primer caso, pero le siguieron muchos más. Pero ¿y si pudiera ocurrir justamente lo contrario? ¿Y si un agujero negro, en lugar de engullir a otro, pudiera partirse en dos? Para los físicos, la respuesta a esa pregunta siempre había sido un ‘no’… Ver Más
