Publicado: noviembre 5, 2026, 1:00 am
Hay alimentos que, con el paso del tiempo, acabamos consumiendo siguiendo una especie de ritual que damos por necesario sin preguntarnos demasiado por qué lo hacemos. Es lo que puede ocurrir con la avena, especialmente cuando preparamos el desayuno por la noche y dejamos los copos durante horas en leche o yogur. Las conocidas «overnight oats» o «avena nocturna» son una forma práctica de tomar este cereal y tienen además una textura diferente, pero ¿es realmente necesario remojar la avena antes de comerla?
Álvaro Vargas, experto en nutrición, responde a esta duda en su pódcast ‘A comer se aprende con Álvaro Vargas’ y desmonta una de las ideas que se han extendido alrededor del consumo de este alimento: «No, no hay que remojar los copos de avena antes de tomarlos«.
No es necesario dejar la avena en remojo
La aclaración es especialmente relevante para quienes han incorporado a su rutina la costumbre de preparar la avena la noche anterior. Dejar los copos en contacto con leche o yogur hace que absorban líquido, se ablanden y adquieran una textura más cremosa, por lo que puede ser una cuestión de gusto o de comodidad, pero eso no significa que exista una obligación nutricional de hacerlo. Podemos consumir los copos sin haberlos dejado previamente en remojo y no necesitamos preparar el desayuno con horas de antelación para poder incluir la avena en nuestra alimentación.
De hecho, el propio Álvaro Vargas también hace referencia a una idea que suele aparecer asociada al remojo de determinados alimentos: la supuesta «activación». «Eso de la activación no existe en nutrición. No hay que remojar los copos de avena, ni los frutos secos«, asegura el experto.
¿Qué pasa si dejamos la avena toda la noche?
Que no sea necesario remojar la avena no significa que hacerlo sea perjudicial. Si te gusta la textura que adquieren los copos después de varias horas en leche o yogur, puedes continuar preparando tus overnight oats. También puede ser una forma sencilla de tener listo el desayuno con antelación y ahorrar tiempo por la mañana. La cuestión es que ese remojo no debe confundirse con un requisito para mejorar el valor nutricional del alimento.
Álvaro Vargas lo explica precisamente al responder qué ocurre cuando dejamos los copos durante toda la noche: «Por tanto, no hay que dejar la avena toda la noche en el yogur o en la leche y comerla por la mañana, no es necesario. Si te gusta tomarla así, no hay ningún problema, no habría ningún problema». Por tanto, la decisión puede responder perfectamente a una cuestión de preferencias personales, sin necesidad de pensar que estamos haciendo algo obligatorio para que la avena sea más saludable.
Remojar la avena no cambia su composición nutricional
Otra de las dudas que puede surgir es si esas horas de hidratación modifican de alguna manera la composición de los copos. Si la razón por la que dejamos la avena preparada la noche anterior es la creencia de que así conseguimos que sea nutricionalmente mejor, la explicación del experto es clara: «Su composición nutricional no va a cambiar».
Esto permite distinguir entre cómo queremos consumir la avena y lo que necesitamos hacer para consumirla. Podemos preferir los copos más blandos, mezclarlos con yogur y dejarlos reposar durante horas porque nos gusta más el resultado, pero no hace falta convertir este paso en una condición para incluir avena en nuestra dieta.
¿Hay semillas que sí conviene remojar?
Aunque no sea necesario con la avena, no quiere decir que con otras semillas haya que hacer lo mismo. Álvaro Vargas sí establece una diferencia cuando habla de algunas semillas, pero señala que el motivo no tiene que ver con esa supuesta «activación» nutricional: «Solo algunas semillas como las de chía y lino, que está bien remojarlas por los mucílagos, no por los antinutrientes», explica.
