Publicado: noviembre 2, 2026, 8:00 am

El Colegio Nacional de Periodistas (CNP), seccional Distrito Capital, Caracas, presentó su balance de agresiones contra periodistas y medios de comunicación correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2026. Las cifras revelan un panorama adverso y de constante hostigamiento para los profesionales de la comunicación que laboran en el país.
De acuerdo con el reporte oficial del Observatorio de Seguimiento de agresiones del CNP, en los primeros diez meses del año se han contabilizado un total de 163 incidentes y ataques directos contra la prensa, distribuidos de la siguiente manera:
Intimidación: 37 casos
Impedimento de cobertura: 26 casos
Hostigamiento: 16 casos
Deportación de corresponsales extranjeros: 15 casos
Ataques directos: 13 casos
Borrado de material: 12 casos
Amenazas: 7 casos
Cierre de emisoras de radio: 4 casos
Intento de robo de equipos: 1 caso
Decomiso de credencial: 1 caso
Detenciones arbitrarias: 23 casos
“El periodismo venezolano enfrenta un contexto de asedio permanente”
Ante estas cifras, Edgar Cárdenas, secretario general del CNP Capitalino, alertó que la labor informativa en Venezuela sigue estando severamente condicionada por estructuras de censura, hostigamiento y medidas coercitivas directas e indirectas que buscan silenciar la voz de los medios independientes.
“El ejercicio periodístico en Venezuela está bajo constante amenaza. Se insiste en normas y medidas coercitivas forzadas buscando amedrentar, incitar a la autocensura y limitar la labor de quienes reportan la realidad”, señaló Cárdenas.
El representante gremial enfatizó que, el impedimento a la cobertura de calle y el hostigamiento reflejan una política sistemática orientada a limitar el derecho ciudadano a estar debidamente informado. Asimismo, recordó que obstaculizar el flujo libre de informaciones vulnera los principios democráticos fundamentales.
Bloqueos digitales selectivos, hostigamiento en regiones y restricciones institucionales
El gremio periodístico advierte que la censura y el asedio a la prensa se manifiestan de múltiples formas a lo largo del territorio nacional, abarcando tanto el ecosistema digital como el ejercicio presencial de los reporteros:
Dentro de las agresiones, destacamos las amenazas a periodistas en las regiones, ejemplo claro lo ocurrido en el estado Yaracuy, el periodista Ricardo Tarazona corresponsal de los medios el Carabobeño y Qué Pasa en Venezuela , fue amenazado mientras documentaba denuncias ciudadanas sobre la falta de ambulancias en la comunidad El Picure (municipio Urachiche).
Un individuo que se identificó como comunero interrumpió las entrevistas, impidió la cobertura alegando una supuesta “actividad política” y estuvo flanqueado por otras personas armadas. Gracias al apoyo de vecinos y una vía alterna, el comunicador logró salir de la zona de riesgo.
Durante una actividad convocada por la Alianza de Familiares de Víctimas de Venezuela (27 octubre) en el estado Lara —desarrollada en la sede del Ministerio Público y posteriormente en Santa Rosa—, funcionarios de la Policía de Lara y civiles de cuerpos de seguridad no identificados persiguieron, fotografiaron y vigilaron de cerca a los equipos de prensa y a los asistentes.
En el ámbito legislativo, funcionarios de seguridad apostados dentro del hemiciclo de sesiones de la Asamblea Nacional impidieron a los equipos de Televen y Venevisión grabar avances informativos y pases en directo durante la juramentación del Comité de Postulaciones Judiciales el pasado (22 Octubre). Bajo el argumento discrecional de “seguridad y privacidad”, se cercenó la labor de los reporteros desde el tradicional balcón de prensa.
Desde el Colegio Nacional de Periodistas seccional Distrito Capital reiteramos el llamado al cese inmediato de la persecución contra la prensa, exigiendo garantías constitucionales y de seguridad para el libre desempeño de los reporteros, fotógrafos, corresponsales y trabajadores de la comunicación.

