Publicado: octubre 28, 2026, 9:30 pm
La crisis de rendición de cuentas que sufren nuestras democracias empieza a alcanzar niveles catastróficos. Israel es un buen ejemplo, pero no el único. Se esperaba que las primeras elecciones tras la ofensiva terrorista del 7 de octubre de 2023 sirvieran para que Benjamin Netanyahu asumiera todas las responsabilidades que hasta ahora ha esquivado. Y, aunque los resultados definitivos todavía se desconocen, con la incertidumbre de semanas hasta saber quién formará gobierno, algunas conclusiones resultan ineludibles. Aunque el partido del primer ministro, el Likud, retrocedió posiciones, ha logrado captar muchos de los votos que esperaban sus socios de la extrema derecha y de l os partidos ultraortodoxos . Mientras tanto, su principal rival, Gadi Eisenkot, no ha conseguido ni acercarse… Ver Más
