Publicado: octubre 28, 2026, 3:30 am
Nunca una obviedad reveló tanto. La furibunda reacción de China, cancelación de LaLiga incluida, a las inocentes declaraciones de Kylian Mbappé en las que se refería a Mao Zedong como «el dictador chino» ofrece una esclarecedora demostración de su propósito de transformar el mundo en el que vivimos y los valores –otrora apellidados «universales»– que lo rigen. Una ironía ofrece, siempre, el mejor punto de partida. Los chinos saben que el francés dijo algo supuestamente ofensivo pero la gran mayoría de ellos desconoce exactamente qué, pues los medios oficiales y hasta la inteligencia artificial tienen prohibido reproducirlo. Según la rigurosa cobertura del tabloide ‘Global Times’, por ejemplo, el origen de la polémica es «una entrevista que tuvo mucha repercusión este… Ver Más
