Publicado: octubre 25, 2026, 5:00 am
Las campañas de vacunación frente a virus respiratorios como el de la gripe o la covid ya se han puesto en marcha en España tras la llegada del otoño y las bajas temperaturas. Sin embargo, el grupo de personas a las que van dirigidas las vacunas frente a ambas enfermedades «no son idénticas», señalan tres expertos en Medicina Preventiva y Salud Pública en un artículo que publican en The Conversation, donde abren el debate a si ambas campañas deberían ir juntas o separar sus calendarios de vacunación.
Así, la vacunación frente a la covid-19 en España «se enfoca, sobre todo, en la prevención de cuadros graves«, apuntan la catedrática de la Universitat de Barcelona Ángela Domínguez, la profesora de la Universidad de Zaragoza Isabel Aguilar y el catedrático de la Universidad de Lleida Pere Godoy. Se recomienda en mayores de 70 años, personas en residencias y cuidadoras, embarazadas, población con condiciones de riesgo a partir de 12 años y de alto riesgo o inmunodepresión a partir de 6 o más meses.
En el caso de la covid, lo recomendado es aplicar una dosis de vacuna en la población diana «independientemente del número de dosis recibidas con anterioridad (incluso ninguna dosis previa) y del número y gravedad de infecciones previas», indican. Además, se respeta un intervalo mínimo de 3 meses desde la dosis previa o infección documentada y las personas inmunodeprimidas y mayores de 6 meses «pueden requerir dosis adicionales».
Por su parte, la vacunación contra la gripe busca «tanto la protección individual frente a formas graves como la reducción de la transmisión comunitaria». Por este motivo se amplía el umbral de edad a partir de los 60 años e incluye a colectivos no contemplados en la vacunación general de covid, como la población infantil (de 6 a 59 meses) y el personal de servicios esenciales.
Sí comparte con la covid la indicación en personas con condiciones de riesgo, embarazadas y personal sanitario. Por lo general, en grupos de población diana se administra una sola dosis de esta vacuna antigripal, aunque en bebés prematuros o personas inmunodeprimidas pueden requerirse pautas especiales.
Es por ello que los tres especialistas ponen sobre la mesa «una cuestión a debate«: si las campañas de vacunación frente a la gripe y la covid-19 deben permanecer unificadas «o si convendrá separar sus calendarios en el futuro».
Estacionalidad frente a un comportamiento «errático»
Uno de los factores a tener en cuenta que señalan estos expertos es que «a diferencia de la gripe, que presenta una estacionalidad invernal más marcada» entre noviembre y febrero, «el SARS-CoV-2 muestra un comportamiento estacional incierto y errático«.
Según indican, el coronavirus «intercala repuntes epidémicos fuera del periodo invernal debido a la aparición de variantes emergentes y a la pérdida paulatina de la inmunidad colectiva», de ahí que «no resulta extraño que irrumpa en pleno verano».
Las ventajas de vacunar conjuntamente
A pesar de que los virus que causan ambas enfermedades se comportan de forma distinta, administrar las dos vacunas en una misma cita sigue siendo «la opción preferente» por muchos motivos, entre ellos la eficiencia. Al vacunar de forma simultánea en el centro de salud se «optimiza el tiempo de los profesionales y evita múltiples desplazamientos por parte de las personas usuarias», especialmente de aquellas con mayor dificultad de acceso.
Del mismo modo, los expertos aseguran que también «se garantiza una mayor tasa de vacunación en aquellos grupos en los que coinciden ambas recomendaciones», como las personas mayores de 70 años o residentes de centros sociosanitarios.
Esta opción, la de administrar conjuntamente ambas vacunas, sigue siendo la preferida «porque la seguridad de la coadministración está más que demostrada: la evidencia avala que la administración de ambas vacunas de forma conjunta en brazos distintos es segura y no disminuye la respuesta inmunitaria ni de la vacuna antigripal ni de la vacuna contra la covid-19″, sostienen.
La constante evolución de los patógenos que causan la covid y la gripe obliga además a formular cada año nuevas vacunas «de manera específica y adaptada» para responder a las variantes y cepas circulantes más recientes identificadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
A diferencia de lo que se piensa, el objetivo de estos programas de vacunación no es prevenir la infección, explican los expertos, sino «reducir la gravedad de la enfermedad, el riesgo de la hospitalización, el ingreso en Unidades de Cuidados Intensivos y el fallecimiento en aquellas personas que presentan un mayor riesgo de complicaciones». De ahí que la estrategia en la campaña de la covid respecto a lo que ocurría en el momento de la pandemia haya cambiado, y ahora «se centra en la protección específica de la población vulnerable y la optimización de los recursos del sistema sanitario».
