Publicado: octubre 13, 2026, 11:30 am
La OTAN y la UE han decidido elevar el tono contra Rusia. Después de que este martes el Gobierno de Bulgaria haya informado de dos ataques contra dos buques en aguas de su país en el mar Negro, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, ha condenado lo que considera un ataque «inaceptable» y ha decidido señalar directamente a Moscú como el autor de los hechos. La respuesta de Bruselas, además, no se ha quedado ahí, sino que la máxima representante del Ejecutivo comunitario ha anunciado represalias contra los autores, amenazando así directamente a Rusia: «Los responsables deben rendir cuentas». En el mismo sentido, desde la Alianza Atlántica, su secretario general, Mark Rutte, ha anunciado este martes tras conocerse el incidente que reforzarán la vigilancia en estas aguas, una acción que se produce justo un día después de que el comandante supremo de la OTAN en Europa ya elevase también las palabras contra Moscú al presentar un nuevo plan estratégico: «Si alguien es lo suficientemente insensato como para atacarnos, lucharemos».
Los hechos, producidos en aguas muy cercanas a Bulgaria, se suman así a la larga lista de ataques que se han producido en los últimos meses en Alemania, Polonia, Rumanía o los países bálticos. Todos ellos con drones procedentes presuntamente de Moscú. En esta ocasión, el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, ha asegurado que no cuenta con pruebas sólidas que puedan vincular el ataque de forma directa con Rusia, pero sí ha indicado que todo apunta a ello: «La lógica apunta a la Federación Rusa».
Los dos incidentes se han producido este martes de madrugada. El primero de ellos ha ocurrido sobre la 1.30 hora local (2.30 hora peninsular española), momento en el que Centro de Salvamento Marítimo de Varna ha recibido una señal de socorro de un buque situado a unos 29 kilómetros al este de la localidad búlgara de Vyala. Se trataba de un buque de propiedad ucraniana, registrado en Odesa y que navegaba bajo bandera maltesa. Según el relato de la tripulación, el barco, conocido como ‘Chelsea 3’, recibió el impacto de tres drones aéreos en la cubierta y el casco, ocasionando así graves daños en la embarcación. De inmediato, la Policía fronteriza búlgara logró rescatar a toda la tripulación, compuesta por siete ciudadanos ucranianos y ocho azeríes, aunque cinco de ellos han resultado heridos por quemaduras.
El segundo incidente se ha producido horas más tarde a 27 kilómetros de la ciudad costera búlgara de Krapets, muy cerca de la frontera con Rumanía. Allí otro ataque con drones ha conseguido hundir la embarcación ‘Azov Concord’, un carguero con bandera de San Vicente y las Granadinas que viajaba desde Rumanía hacia Turquía. A bordo se encontraban 16 marineros, de los que cinco han conseguido salir con vida y, de momento, los equipos de rescate continúan tratando de encontrar al resto.
De inmediato, el primer ministro búlgaro ha calificado lo ocurrido de «inaceptable» y ha anunciado que ha informado a sus socios de la UE y de la OTAN, a los que ha pedido asistencia. «Bulgaria continúa buscando apoyo para una investigación de los ataques con el fin de determinar el país de origen de los drones. También estamos solicitando asistencia para reforzar la vigilancia de los dominios aéreo y marítimo y mejorar nuestras capacidades de respuesta», ha señalado Radev.
El jefe del Gobierno búlgaro, abiertamente prorruso y que se opone a que la UE ayude a Ucrania para defenderse de la invasión de su país, no ha tenido sin embargo reparos en señalar abiertamente a Moscú: «No contamos con pruebas sólidas y claras para imputar cargos a ninguna de las partes, pero la lógica, como ya he indicado, apunta a la Federación Rusa». Además de ello, durante la mañana del martes ha mantenido un encuentro con la embajadora rusa en el país, a la que ha pedido explicaciones. «Durante la reunión Radev subrayó que nuestro país no tiene pruebas definitivas sobre el origen de los drones utilizados en los ataques pero dijo que no tiene sentido que Ucrania destruya sus propios barcos, y que los resultados de estos ataques favorecen a Rusia», ha informado el Gobierno en un comunicado.
El mar negro, «otro frente de guerra»
Tras todo lo ocurrido, quién también ha señalado directamente a Rusia es la Unión Europea. En un mensaje difundido en X, Von der Leyen ha criticado que el mar Negro haya pasado a ser «otro frente de escalada de la guerra de Rusia en Ucrania» con ataques que «ponen en grave peligro la vida de las tripulaciones y amenazan la seguridad» de la región. «Esto es inaceptable. Condeno enérgicamente los ataques con drones contra buques mercantes cerca de la costa de Bulgaria. Los responsables deben rendir cuentas», ha añadido la líder de la Comisión Europea.
Lo mismo ha señalado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien ha tachado de igual forma los ataques como algo «totalmente inaceptable» y ha expresado su solidaridad con Bulgaria. «Los ataques contra la navegación civil y los buques mercantes en el mar Negro van en aumento», ha advertido el político en sus redes sociales, anunciando que el Ejecutivo comunitario abordará tanto este episodio como «la intensificación de las campañas híbridas de Rusia» en el Consejo Europeo que se celebrará este jueves y viernes en Bruselas.
Más cauto se ha pronunciado el secretario general de la OTAN, quien no ha querido sin embargo nombrar directamente a Rusia, pero sí ha indicado que se va a reforzar la presencia de la Alianza Atlántica en el mar Negro tras lo ocurrido. «Ya hemos reforzado nuestra presencia a lo largo del flanco oriental y seguiremos vigilando la situación de seguridad, ajustando nuestra postura de disuasión y defensa según sea necesario», ha señalado Rutte en sus redes sociales.
Los dos ataques se han producido además tan solo unas horas después de que el comandante supremo aliado en Europa (SACEUR), el general estadounidense Alexus G. Grynkewich, presentase este lunes en el Foro de Seguridad de Varsovia su «teoría de la victoria» contra cualquier enemigo. No hizo, eso sí, ninguna mención directa a Rusia, pero sus palabras se han entendido en el encuentro como una amenaza directa a Moscú: «Si alguien es lo suficientemente insensato como para atacarnos, lucharemos».
El general aseguró que lo que busca la OTAN principalmente es «disuadir y mantener la paz» y que la visión estratégica de la Alianza orientada a disuadir a potenciales adversarios y garantizar la soberanía territorial de los 32 países consiste en tres fases distintas: detener, bloquear y destruir las amenazas enemigas. «Detendremos el ataque y les denegaremos la capacidad de alcanzar sus objetivos, cualesquiera que sean. En resumen, nos aseguraremos de que cualquier ataque contra cualquier aliado resulte totalmente inútil», añadió Grynkewich en su presentación en Polonia.
Por el momento, desde Moscú se han limitado a negar cualquier implicación con los ataques en Bulgaria y han puesto sobre la mesa la posibilidad de que los dos incidentes hayan sido «una provocación por parte de un tercer país», aunque sin especificar más detalles. Además de las palabras de la UE y de la OTAN, quien también ha salido a criticar a Rusia directamente ha sido el Gobierno de Ucrania: «Este ataque demuestra una vez más el desprecio deliberado de Moscú por las vidas civiles y la seguridad marítima en el mar Negro».
