Publicado: octubre 12, 2026, 5:30 am
El fin de semana de Donald Trump ha vuelto a ser importante en clave Ucrania… pero no para bien. El presidente de Estados Unidos ha «traicionado» a Volodimir Zelenski con una serie de decisiones y ha convertido la guerra frente a Rusia en un callejón sin salida también desde el punto de vista diplomático. Y es que ahora a los ataques sin freno en el campo de batalla se suma la incapacidad de Washington para mediar en un conflicto que, en su momento, dijo Trump que tenía capacidad de terminar «en menos de 24 horas».
La racha de estos días empezó con un acuerdo entre EEUU y Rusia para que Putin liberase petróleo y permitiera bajar unos precios disparados por la ofensiva la Casa Blanca sobre Irán. «Acabo de concluir una reunión muy satisfactoria con el presidente Vladimir Putin, de Rusia, en la que se acordó que Rusia suministrará de inmediato más de 300.000 toneladas de gasóleo al mercado estadounidense y mundial, otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después», escribió el líder estadounidense para sorpresa del propio Zelenski y para enfado de los líderes europeos.
El movimiento de Trump se entendió en clave interna: menos precio de los carburantes justo cuando se acercan las elecciones de medio mandato, que tendrán lugar el mes que viene. Pero en Kiev creen que ese no es el camino. «Esto significa fondos adicionales para la guerra, fondos adicionales para alimentar el sufrimiento que nos infligen. Sin duda, esto solo envalentona a Putin y les permite continuar luchando», sostuvo un Zelenski que se vio traicionado por un Trump que cambia de opinión cada vez que puede con Ucrania.
De hecho, tras el pacto de Trump con Putin, el presidente ucraniano buscó el respaldo de sus aliados, y habló con el presidente francés, Emmanuel Macron; el presidente finlandés, Alexander Stubb; y el jefe del Gobierno noruego, Jonas Gahr Store, además de con el primer ministro británico, Andy Burnham. Mientras, el otrora magnate acusó a Zelenski de no querer para la guerra y pidió «un nuevo presidente» para Ucrania. «Sugiero que Ucrania tenga un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo. Zelenski por algún motivo nunca llega a acuerdos», aseguró tras las quejas de Kiev.
«Zelenski quiere generar problemas al mundo», comentó el líder estadounidense. «Quiere generar problemas a nuestros agricultores con sus ataques contra las refinerías rusas», espetó Trump. «Le hemos dicho a Zelenski. ‘Puedes hacer lo que quieras a Rusia, pero no ataques las refinerías porque eso supone un problema para el mundo’. ¿Y qué hace? Va y ataca el combustible diésel. Debería parar de una puñetera vez«, sentenció, sin dar pábulo a la opción de que las conversaciones diplomáticas avancen: llevan verdaderamente bloqueadas, pese a pequeños pasos, desde el pasado mes de marzo.
Esto significa fondos adicionales para la guerra, fondos adicionales para alimentar el sufrimiento
La respuesta de Zelenski no se hizo esperar y fue clara: habrá elecciones si Putin se compromete a un alto el fuego total de 60 días. «Lo primero, con todo el respeto para el presidente Trump, es nuestra sociedad, nuestro pueblo, el que elige a uno u otro dirigente», matizó el presidente en una entrevista, y reiteró que es Rusia la que no quiere poner fin a la guerra. Volvió a ser entonces muy claro. «Díganle a Putin que nos dé dos meses, 60 días de alto el fuego total. 60 días y organizaremos elecciones».
Tras ese nuevo giro, el siguiente paso de Trump fue anunciar una tregua energética que no ha sido tal, a la vista de los últimos ataques de Moscú sobre las infraestructuras ucranianas. «Con efecto inmediato hay un alto el fuego para la energía en la guerra entre Rusia y Ucrania», ha afirmado Donald Trump en un mensaje publicado en redes sociales. «Las dos partes han accedido. ¡No lo rompáis!», redactó de nuevo el inquilino de la Casa Blanca en redes sociales, en una maniobra parecida a la que ya tuvo hace un mes sin efecto ninguno. Zelenski, de hecho, se apresuró a decir que ese anuncio era «nuevo» para él, pero que estaba dispuesto a cumplir si Moscú hacía lo mismo. «El anuncio de alto el fuego ha sido algo nuevo para mí, pero si los rusos están de acuerdo con un alto el fuego para la energía, Ucrania también», comentó en una conversación con la CNN.
«Si el presidente Trump lo ha negociado con Putin, por favor decidnos cuándo empieza el alto el fuego. Estamos listos y vamos a aceptarlo», añadió; pero recordó que no iban las cosas por el buen camino y calculó que en la última semana Rusia ha realizado más de 200 ataques contra las instalaciones ucranianas de generación y transporte de energía eléctrica. «Ucrania ha propuesto muchas medidas de desescalada. Putin ha tenido una sola respuesta para todas: no'», se lamentó el presidente ucraniano, que volvió a cuestionarse si Rusia «realmente quiere la paz». Es más, en las primeras horas de supuesta tregua Moscú ha atacado un buque de carga seca en el mar Negro y cuatro locomotoras en las regiones de Odesa y Dnipropetrovsk, según ha informado este lunes el Ministerio de Defensa ruso.
Otra vez, Zelenski encontró el ‘abrazo’ de los socios europeos, como se vio en el mensaje publicado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. «La guerra ha entrado en una nueva fase, más sombría. Rusia está estancada en el campo de batalla y atacando a civiles lejos de las líneas del frente. Transmití nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano y mi pleno apoyo al presidente Zelenski mientras lidera la lucha por la libertad de su pueblo», sostuvo.
De hecho, los líderes de los 27 tratarán el apoyo a Kiev en una nueva cumbre del Consejo Europeo este jueves en Bruselas. Sobre la mesa, viendo el recrudecimiento del conflicto, puede volver a estar la opción de que se usen los fondos rusos congelados en Europa para ayudar a Ucrania, aunque hay varios Estados miembros que tienen, como ya ocurrió hace meses, muchas reticencias.
Mientras, Trump sigue a lo suyo. Da vueltas poniendo la presión de nuevo sobre Zelenski, como se quejan los socios de Ucrania, y nunca sobre Putin, con quien llega incluso a grandes acuerdos energéticos. Al mismo tiempo, la vía diplomática que prometió en su vuelta a la Casa Blanca simplemente arrastra los pies. Y en Kiev el llamamiento sigue siendo el mismo: si la guerra se mantiene es porque Rusia quiere que se mantenga… y porque el rol de Trump no está siendo el que él mismo prometió.
