Publicado: octubre 10, 2026, 12:30 am
El rey Mohamed VI de Marruecos ha hablado este viernes por primera vez en público de la crisis migratoria de Ceuta, aunque sin mencionar expresamente a la ciudad autónoma, al denunciar las «declaraciones irresponsables de ciertos círculos políticos y mediáticos» en España, que no ha citado. Asimismo, ha advertido de que la relación de Marruecos con España es una «elección soberana» y, por tanto, no puede supeditarse a ningún tipo de «presiones, amenazas ni chantajes».
Con un aspecto visiblemente debilitado, el monarca alauí ha intervenido en la apertura de la nueva legislatura parlamentaria en la que se ha referido por vez primera a la crisis migratoria desatada a finales de julio en Ceuta, cuando más de 80.000 personas, en su mayoría marroquíes, cruzaron la frontera hacia la ciudad autónoma española. En este sentido, Mohamed VI ha reconocido que la relación con España «ha registrado importantes avances en distintos sectores, incluido el de la lucha contra la inmigración irregular«.
Sin embargo, el rey marroquí ha alertado de que actualmente la cooperación en este último ámbito se enfrenta a «importantes desafíos, vinculados a ciertas disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad«.
Entre ellos, el retraso en la repatriación de menores migrantes, ha criticado: «Este comportamiento dificulta la repatriación de menores y de las personas que usurpan el estatus de refugiados, y agudiza el apetito de las redes criminales».
El rey de Marruecos también ha reivindicado en su discurso que el reino es «un socio responsable, fiable, preocupado por honrar sus compromisos», pero al mismo tiempo espera «recibir el mismo trato por parte de sus socios».
Ante esta situación, Mohamed VI ha admitido que «el modelo actual de cooperación ha alcanzado sus límites, como atestiguan claramente las crisis recurrentes», ha dicho, sin citar expresamente a lo ocurrido en Ceuta este verano.
En este sentido, el monarca ha anunciado que Marruecos va a presentar a sus socios, con la mirada puesta principalmente en la UE, «un documento» en el que les expondrá «su visión estratégica, clara y práctica» que ofrecerá «una orientación nueva con vistas a promover el desarrollo compartido, la competitividad económica y la estabilidad regional».
En su intervención, realizada a pocos días de la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla, Mohamed VI ha destacado que Marruecos ha consolidado su posición internacional como «socio responsable y fiable, comprometido con el cumplimiento de sus obligaciones y espera de sus socios un trato análogo».
Por ello, ha proseguido, «el enfoque equilibrado» de Rabat sobre «la gestión del fenómeno migratorio ha dado resultados concretos», ha afirmado, aunque «hemos de reconocer que el actual modelo de cooperación en este ámbito ha quedado obsoleto, y la mejor prueba de ello son las crisis que se han producido de manera recurrente», ha indicado el monarca alauí.
Con chilaba y en muletas
Una multitud esperaba en los alrededores del Parlamento a Mohamed VI, de 63 años, que ha saludado desde un coche descubierto y ha entrado caminando en el recinto ayudado por una muleta, vestido con la tradicional chilaba marroquí y acompañado por el príncipe heredero Mulay Hassán.
Este discurso marca las prioridades del Parlamento y el Gobierno para la nueva legislatura, que este año, por primera vez, tendrá a una mujer al frente del Ejecutivo, Fatima Ezzahra El Mansouri.
En su alocución, el monarca se ha referido también a la juventud, cuya situación ha pedido situar «en el centro de las políticas públicas y la agenda de los órganos de gobernanza».
Un año después del estallido de las protestas juveniles del movimiento GENZ212, y con casi tres millones de jóvenes que no estudian ni trabajan, el país afronta un creciente desencanto entre quienes ven en la emigración una salida para un futuro mejor.
Por ello, Mohamed VI ha instado a impulsar políticas que garanticen «la igualdad de oportunidades» en la educación, la formación y la integración económica, y que refuercen la confianza de los jóvenes en el futuro «cimentado en la libertad, la dignidad y la estabilidad».
Asimismo, ha pedido al sector privado que «demuestre mayor iniciativa e innovación» y refuerce su capacidad para generar empleo, impulsar la inversión y aumentar las exportaciones.
Por otra parte, Mohamed VI ha reclamado acelerar la regionalización avanzada del país y poner fin a los retrasos administrativos que dificultan el desarrollo territorial, en un contexto marcado por las desigualdades entre regiones.
