Publicado: septiembre 16, 2026, 8:31 am
La FiscalÃa regional de PoznaÅ„, en el centro de Polonia, confirmó este miércoles que el dron militar de origen ruso localizado el lunes en la zona costera de Rusinowo, en el norte polaco, contenÃa una ojiva explosiva de fragmentación con espoleta y lista para detonar. Según explicó el coronel Bartosz Okoniewski, de la FiscalÃa regional de PoznaÅ„, un equipo de artificieros militares logró separar la carga del aparato y la detonó de manera controlada el martes por la noche en la misma playa donde se halló el dron.
El artefacto ha sido identificado por las autoridades como un dron de ataque modelo Gerbera 2, un aparato de ataque ligero utilizado habitualmente como señuelo y para operaciones de reconocimiento aunque también puede emplearse para ataques a tierra. En una comparecencia en el Parlamento polaco, el ministro de Defensa polaco, Władysław Kosiniak-Kamysz, señaló este miércoles que el dron pudo haber sobrevolado Lituania y el enclave de Kaliningrado antes de internarse sobre el mar Báltico y llegar a la costa polaca.
Además, el ministro advirtió que Moscú «seguirá escalando y subiendo peldaños en la escalera de la tensión» y resaltó que este patrón de provocaciones por parte de Rusia afecta no sólo a Polonia, sino a otros socios de la OTAN y de la Unión Europea (UE) como Alemania, RumanÃa, Moldavia y los paÃses bálticos.
Por otra parte, el presidente polaco, Karol Nawrocki, mantendrá este viernes una reunión extraordinaria con el ministro Kosiniak-Kamysz y el jefe del Estado Mayor, el general Wiesław Kukuła, para tratar la situación creada por las provocaciones rusas, anunció el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional (BBN), Bartosz Grodecki.
El pasado fin de semana, varios drones rusos cayeron en territorio ucraniano a escasos metros del lÃmite polaco e impactaron en una gasolinera en Yahodyn -a 800 metros de la frontera- y en la locomotora del tren de pasajeros Kiev-Varsovia, a solo dos kilómetros de Polonia.
Asimismo, a finales de julio, un misil de crucero ruso Kh-101 se estrelló en la población polaca de Tarnawa-Kolonia, a 90 kilómetros de Ucrania, e impactó en un terreno despoblado, donde dejó un cráter de diez metros de diámetro y cinco de profundidad
