Publicado: septiembre 12, 2026, 8:00 am
Un equipo de investigadores del Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson y de la Universidad de Washington (EEUU) ha logrado crear unos anticuerpos para ayudar a combatir el virus de Epstein-Barr (VEB), uno de los más comunes del mundo que se estima que está presente en el 95% de la población adulta.
En concreto, los cientÃficos han conseguido desarrollar estos anticuerpos dirigidos contra dos proteÃnas situadas en la superficie del virus, que son las que permiten al virus acceder a nuestros linfocitos B, un tipo de glóbulo blanco que desempeña un papel fundamental en el sistema inmunitario.
Este virus, que en muchos casos no presenta sÃntomas, es la causa principal de la mononucleosis, también denominada enfermedad del beso, ya que se transmite por la saliva. Actualmente no existe ninguna vacuna que proteja contra esta infección que, tras contraerla, permanece latente de por vida en el cuerpo humano y en algunos casos se puede reactivar.
Gracias a esta investigación, publicada en la revista Cell Reports Medicine, los anticuerpos consiguen bloquear al VEB e impedir que se establezca en el organismo desde el principio, asà como evitar su reactivación en etapas posteriores de la vida.
«Encontrar anticuerpos humanos que impidan que el virus de Epstein-Barr infecte nuestras células inmunitarias ha sido especialmente difÃcil porque, a diferencia de otros virus, el VEB logra unirse a prácticamente todos nuestros linfocitos B», ha apuntado el bioquÃmico Andrew McGuire, uno de los autores del estudio, en un comunicado.
Por este motivo, prosigue, «decidimos emplear nuevas tecnologÃas para intentar cubrir este vacÃo de conocimiento y acabamos dando un paso crucial hacia el bloqueo de uno de los virus más comunes del mundo».
Para ello, realizaron experimentos en ratones criados para producir anticuerpos genéticamente humanos. Cuando se expuso a los animales a las dos proteÃnas del virus (gp350 y gp42), las células de los ratones desencadenaron la respuesta inmunitaria exacta que buscaban los investigadores, lo que permitió obtener anticuerpos dirigidos con gran precisión.
«No solo identificamos anticuerpos importantes contra el virus de Epstein-Barr, sino que también validamos un enfoque innovador para descubrir anticuerpos protectores contra otros patógenos», ha valorado, por su parte, la patobióloga Crystal Chhan, otra de las coautoras de la investigación.
Este hallazgo abre la puerta a que estos anticuerpos puedan emplearse en los cientos de miles de trasplantes de órganos y médula ósea que se realizan cada año, un procedimiento que requiere de inmunosupresión y que deja a estos pacientes más vulnerables ante el virus.
