Publicado: julio 21, 2026, 9:30 pm
CARACAS.- El suelo venezolano tembló con una furia inusitada la tarde del 24 de junio de 2026, dejando una profunda herida en el corazón del país. Dos terremotos consecutivos de 7,2 y 7,5 azotaron la región costera sembrando el caos entre escombros y miles de familias que salieron a las calles despavoridas.
A medida que avanzaban las horas, los equipos de rescate lucharon contra el tiempo en medio de un panorama desolador de edificios desplomados y hospitales colapsados.
Entre nubes de polvo, crujidos de concreto y la certeza de que la muerte les pisaba los talones, Ingrid Brito, William Bule Safi y sus hijos, volvieron a nacer. Ambos figuran entre los rostros de supervivencia de la tragedia que convirtió en escombros al emblemático edificio Rita en la urbanización caraqueña de San Bernardino.
«Lo primero que te puedo decir es que la vida te cambia en 30 segundos. Estaba sola con los niños en casa: uno estaba en su habitación y el otro durmiendo en la sala, porque estaba enfermo. En el momento en que llego al tope de la cocina siento que está temblando, inmediatamente tomo las llaves y les grito durísimo. Ellos vienen hacia mí, los abracé y veo mi apartamento temblando. Yo pensé que esto no se iba a caer, pero no dió chance de nada, fue muy rápido. Cuando abro los ojos veo el cielo y los escombros, una escena súper catastrófica. Mi hijo mayor lleno de escombros y el otro se me deslizó y estaba boca arriba. Yo en ese segundo me imaginé lo peor, pensé que mis hijos no estaban con vida», expresó.
Por su parte, William Bule Safi relata que él no se encontraba en el apartamento porque había salido a realizar unas diligencias; pero al pasar el movimiento telúrico, salió corriendo a buscar a su familia.
«Yo no estaba en el edificio cuando inició el terremoto, sino que llegué justo después de que el edificio colapsa. Me encontré con un escenario dantesco, la nube de polvo impresionante. Los que estaban en el edificio eran mi esposa, mis hijos y mi madre en el piso cuatro (…) el edificio se calló hacia la calle y ellos quedaron en un lugar bendito, milagroso», relató.

En entrevista concedida a Vladimir Villegas para el programa Entre Líneas de Unión Radio, Brito y Bule Safi resaltaron que alrededor de 37 personas que se encontraban en el edificio Rita, solamente quedaron con vida seis.
Entre las víctimas de la tragedia se encontraba la madre de William que vivía en el piso cuatro, pero no pudo sobrevivir al terremoto.
«Yo logro sacarlos a ellos y llevarlos a Clínicas Caracas. Allí me conecté al wifi y llamé a mi hermano para contarle que mi familia estaba allí (…) apenas llegaron familiares para estar con ellos yo me fui en moto y duramos 75 horas después cuando logramos hallarla», comentó.
Mientras los caraqueños asimilan las cicatrices de una tragedia que redefinió su historia urbana, los testimonios de resiliencia como el de Ingrid Brito y William Bule Safi, se convierten en la única luz entre los escombros; prueba indeleble de cuando la voluntad por sobrevivir se mantiene inquebrantable.
Jean Carlos González/ Unión Radio
