Publicado: julio 20, 2026, 9:00 am
Un equipo de expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha participado en un estudio internacional que ha identificado células cerebrales patológicas hasta ahora consideradas inocuas, y es que ha constatado que los astrocitos de proyección varicosa aparecen en enfermedades neurológicas y en condiciones neuroinflamatorias.
Según ha corroborado este trabajo, que ha sido publicado en la revista especializada Science Advance y liderado por la estadounidense Universidad Towson, los citados astrocitos, que eran considerados hasta la fecha como células gliales presentes en cerebros sanos de humanos y simios, aparecen en procesos patológicos de inflamación y se presentan también en otros mamíferos.
«Hasta ahora, se creía que este tipo de astrocito era exclusivo de los humanos y que estaba presente únicamente en el cerebro sano», ha manifestado al respecto el investigador del CSIC en el Centro de Neurociencias Cajal (CNC) y autor de este estudio, Francesco Paolo Ulloa Severino, quien ha sido dirigido por la miembro del citado centro académico de Estados Unidos, Carmen Falcone.
Así, como se ha mostrado en esta investigación, los astrocitos son las células gliales más abundantes en el sistema nervioso central y son llamados así por su forma estrellada. Estos actúan como el soporte vital de las neuronas y son esenciales para modular la comunicación entre las mismas, proveerles energía y formar la barrera hematoencefálica.
Investigación en ratones
Ahora, con estudios in vivo en ratones, la investigadora del CSIC en el CNC, Marta González Martín, ha observado que al simular una infección mediante una molécula bacteriana llamada lipopolisacárido, algunos astrocitos desarrollan unas prolongaciones con forma irregular o abultada. Este tipo de variaciones podría ser importante para entender mejor qué papel desempeñan durante la inflamación y qué características moleculares las distinguen de otros astrocitos.
De hecho, los expertos han asegurado que, con ello, se abren nuevas rutas de investigación traslacional en numerosas enfermedades neurológicas y se plantea la posibilidad de que este proceso sea reversible. Ello supondría una posible vía terapéutica, han puesto de manifiesto.
«La prioridad será entender los mecanismos moleculares que desencadenan la formación de los astrocitos de proyección varicosa y aclarar si estas células agravan el daño neuronal o, por el contrario, protegen al cerebro», ha confirmado Ulloa Severino. En este sentido, el equipo de trabajo ha declarado que «un hallazgo clave es que el proceso resultó reversible» en el estudio.
De este modo, ha explicado que al retirar las citocinas inflamatorias que lo provocan, las células vuelven a su estado normal, lo que abre una posible vía terapéutica para modular su aparición. Además, como estas aparecen también en regiones subcorticales del cerebro, han propuesto estudiar si su formación varía según la zona cerebral afectada, y cómo se relacionan con otras células gliales, dado que la comunicación entre ellas parece jugar un papel importante en la enfermedad.
