Publicado: junio 12, 2026, 8:30 pm
¿Se imagina no poder comer por la boca? ¿Que el acto de alimentarse se limitase a nutrirse a través de una vía venosa? Así era la vida de Juan Jesús, de 46 años, tras sufrir «un infarto intestinal masivo ». «Me quitaron el intestino delgado y el intestino grueso. Me dijeron que en un futuro probablemente fuese candidato a un trasplante que, al final, sí que salió bien», cuenta. Y es que este paciente, al que le ha cambiado la vida por completo, es el protagonista del primer trasplante simultáneo de intestino y páncreas en bloque , como parte de un mismo injerto compuesto, realizado en España. La intervención, realizada el pasado mes de marzo por un equipo del Hospital 12 de Octubre de Madrid, es un procedimiento de alta complejidad, con muy escasa experiencia en el mundo, y un único caso hasta el momento descrito en la literatura internacional. Juan Jesús presentaba una enfermedad abdominal compleja con un fallo intestinal crónico , secundario a un síndrome de intestino corto consecuencia de una posible panarteritis nodosa. Es una patología poco frecuente que causa inflamación y daño en las arterias de mediano y pequeño calibre, restringe el flujo sanguíneo y afecta a órganos como riñones, piel, nervios y tracto digestivo, entre otros. Esta circunstancia le hacía dependiente de nutrición parenteral, que se administraba en su domicilio de manera crónica por vena, a lo que se suma una diabetes mellitus tipo 1, con tratamiento de insulina. «No es la primera vez que se incluye el injerto pancreático con un injerto intestinal pero siempre se ha hecho en el seno de un trasplante multivisceral asociando otros órganos. De hecho, ambos órganos comparten anatomía, comparten vasos sanguíneos y desde el punto de vista técnico es mucho más sencillo y mejora la función de ambos injertos», explica el doctor Jorge Calvo, cirujano general y del aparato digestivo en la Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática y Trasplante de Órganos Abdominales del 12 de Octubre. El experto destaca que se trata de «una cirugía altamente especializada que debe hacerse en centros de referencia y con un bagaje y experiencia importante en este tipo de trasplante de órganos abdominales complejos». «Es un hito más de los que se han conseguido en esta Unidad de Trasplantes Abdominales del 12 de Octubre. No solamente acumulamos una experiencia importante sino que somos centro de referencia nacional para tratar este tipo de patología generalmente compleja y que en otro centro no puede ser valorado», asegura. Juan Jesús era un buen candidato a esta intervención porque además de sufrir un fallo intestinal crónico irreversible que le impedía comer, tenía una diabetes de larga evolución con un mal control. «Esto nos sugirió la idea de poder realizarle este trasplante intestinal con el injerto pancreático», rememora el doctor Jorge Calvo. La recuperación ha sido «sorprendentemente buena», en palabras del cirujano. A los 16 días de la intervención, estaba en su domicilio. «Está llevando una evolución magnífica. Está consiguiendo ganar peso, recuperando su vida normal. Ya pregunta por la posibilidad de hacer deporte. Con esto conseguimos ofrecerles una segunda oportunidad, no solo de supervivencia sino de mejorar su calidad de vida», concluye el doctor. Actualmente, continúa la recuperación en su domicilio. Ya puede alimentarse de forma convencional por vía oral, con una dieta prácticamente normal y la medicación necesaria. Juan Jesús asegura que siempre ha mantenido la cabeza en su sitio, «siempre animado, siempre positivo, siempre pensando que las cosas van a salir bien». Además, todo este tiempo, antes de la intervención, ha intentado mantenerse en forma para afrontar lo mejor posible el trasplante. Y ya tiene ganas de retomar el deporte: «Ahora mismo estoy estupendamente, la verdad que muy bien. Mi idea es volver a esquiar, volver a jugar al pádel, volver a ir al gimnasio y volver a disfrutar de la vida con mis hijos, mi familia y tirar para adelante, que al final eso es lo importante». Este tipo de trasplante, que combina en un único injerto el intestino y el páncreas, representa un avance significativo en el tratamiento de pacientes con fallo intestinal irreversible y patología pancreática asociada, lo que amplía las opciones terapéuticas en situaciones de extrema complejidad clínica.
