Publicado: junio 12, 2026, 6:30 pm
Los Usa querÃan otro Mundial , pero la Fifa optó por Catar, donde Messi se movió luego como en un parque de bolas. El mosqueo de los Usa llevó al FBI a husmear en los bajos fondos de la Fifa, cuya cúpula cayó, y apareció Infantino, que habla seis idiomas (al séptimo, descansó) y le dio su Mundial, que es en el que estamos, a los Usa, y un «Fifa de la Paz» a Trump , quien lo llevará de corona («In hoc signo Vinces») cuando el ejército del pequeño Marco Rubio invada Cuba para atrapar a Raúl Castro, amigo, ay, de Infantino, que hace años viajó a la isla para ponerle al pequeño dictador (hermano del grande dictador Fidel, alias el Caballo) una camiseta con su nombre y el número «9». –El presidente Raúl Castro ya marcó muchos goles en su vida y ahora va a marcar goles de fútbol –dijo Infantino en español al colocarle la zamarra a su amigo cubano, hijo de gallego y libanesa, como la propia esposa de Infantino. El caso es que estamos en el Mundial de los Usa del octogenario Trump, cuyas dos máximas estrellas son dos cuarentones, Messi y Cristiano, todo lo cual, unido al espectáculo policial y parapolicial del gobierno hacia los invitados, apunta a un «remake» cutre de «Evasión o victoria» , con Trump haciendo de John Huston, el viejo que dirigió aquella cutrez únicamente por dinero. Allà los actores no sabÃan jugar al fútbol y los futbolistas no sabÃan leer un papel. Sólo se salvaban, como futbolista, Pelé, en el papel de Luis Fernández, cabo del ejército de Trinidad y Tobago, y como actor, Michael Caine, que hacÃa de capitán británico John Colby (jugador del West Ham al inicio de la guerra), aunque Caine, con 47 años, se presentó al rodaje más pasado de kilos que Hazard a su presentación en el Real Madrid. Con varios focos de guerra en el planeta, a nadie sorprenderÃa un «cisne negro» (novela de Nassim Nicholas Taleb) en pleno Mundial . Entre guerra y guerra, Trump, que es del United por su amistad con los Glazer, avisa: «Es hora de un nuevo campeón. Un paÃs que nunca haya ganado. Eso lo harÃa memorable». Ya están tardando los persas en poner esa condición.
