Publicado: junio 7, 2026, 7:00 am
La entrenadora Ana Arrechea lo tiene claro: el ejercicio no debería entenderse solo como una obligación estética, sino como una manera de conectar con el cuerpo y desconectar del ritmo acelerado del día a día. Y precisamente por eso, para ella existe algo imprescindible en cualquier semana: moverse.
No hace falta pasar horas en el gimnasio ni seguir entrenamientos imposibles; a veces, el verdadero autocuidado está en algo mucho más sencillo. «Salir a caminar, conectar con tu cuerpo, dedicarte un momento para estar presente», explica la experta. Se trata de una filosofía que encaja especialmente bien con el verano, una época en la que apetece más salir de casa, aprovechar las horas de luz, convertir el movimiento en algo mucho más natural y menos rígido…
Montar en bicicleta, nadar, pasear al perro, practicar movilidad, hacer respiraciones o simplemente caminar al aire libre son algunos de esos pequeños gestos que, según Arrechea, ayudan no solo al cuerpo, también a la mente. «Salir más y hacer actividades al aire libre te da mucha libertad y también oxigena el cerebro», asegura. Porque el bienestar no siempre tiene que ver con la intensidad del entrenamiento, sino con encontrar momentos para bajar revoluciones y sentirnos mejor.
Así puedes aumentar el glúteo
Y es que, frente a la presión de entrenamientos perfectos o rutinas imposibles de mantener, cada vez más personas buscan ejercicios fáciles de integrar en el día a día. La tendencia ya no pasa únicamente por entrenar más, sino por encontrar fórmulas sostenibles que realmente podamos mantener en el tiempo y que, además, nos hagan sentir bien física y mentalmente.
Aun así, si hay una zona corporal en la que Ana Arrechea se ha especializado, esa es el trabajo de glúteos. Y dentro de todos los ejercicios que recomienda, hay uno que considera casi imprescindible por su eficacia y sencillez: «la escalera«, como ella misma la llama «la escalera del infierno».
El ejercicio de «la escalera»
El ejercicio consiste en combinar puentes de glúteo y abducciones desde el suelo utilizando únicamente una banda de resistencia. La dinámica es sencilla, aunque exigente:
- 12 puentes de glúteo y 12 abducciones
- 11 repeticiones de cada ejercicio y 11 abducciones
- 10 puentes de glúteo y 10 abducciones
- Así sucesivamente hasta llegar al 1
Más allá del reto físico, la clave está en que trabaja varias zonas al mismo tiempo. «Es un ejercicio súper completo porque activa muy bien el glúteo, el isquiotibial y también el abdomen”, explica. Y precisamente ahí reside parte de su éxito: no requiere grandes máquinas ni material específico. Basta con una banda y un espacio donde poder tumbarse.
Además, este tipo de ejercicios tienen otra ventaja importante: pueden realizarse prácticamente en cualquier sitio. Desde casa hasta unas vacaciones de verano, entrenar ya no depende necesariamente de tener acceso a un gimnasio. Y eso facilita mucho mantener cierta constancia incluso cuando cambiamos de rutina.
Este ritmo frenético del día a día lleva a muchas personas a buscar entrenamientos prácticos y compatibles con la rutina diaria, y este tipo de ejercicios ganan cada vez más protagonismo. Demuestran que, para cuidarse, muchas veces no hace falta complicarse demasiado: tan solo encontrar un momento para moverse y convertirlo en parte de la jornada.
