Publicado: mayo 29, 2026, 4:30 am
Roland Garros vivió este jueves dos terremotos, uno sobre la arcilla por la inesperada eliminación del número 1 del mundo, el italiano Jannick Sinner , y otro fuera de las líneas de la pista protagonizado por el paraguayo Daniel Vallejo , que realizó unas censurables declaraciones sobre la juez de silla de su partido frente al francés Moise Kouame. «Este tipo de partidos tiene que arbitrarlos un hombre. Es muy difícil que una mujer pueda hacerlo», espetó un frustrado Vallejo a la web ‘Clay’ después de caer en un intenso maratón de cinco horas de duración ante el tenista local. El paraguayo acabó muy molesto con el pasional apoyo del público parisino a «su» tenista en el partido correspondiente a la segunda ronda del Grand Slam francés. Un respaldo que el galo supo aprovechar en su favor y que le impulsó hacia la victoria final por 6-3, 7-5, 3-6, 2-6 y 7-6. Ante una pista Suzanne Lenglen volcada con el joven tenista local de 17 años, Vallejo, cinco años mayor y número 71 del mundo, dejó escapar un 5-2 en el último set, y sufrió para remontar un 1-6 adverso en el desempate, aunque tampoco supo aprovechar un 7-6 favorable y acabó cediendo el triunfo a su rival, 317 de la ATP. Muy enojado por lo sucedido en torno a la pista, el paraguayo apuntó directamente a la labor de la juez de silla, la brasileña Ana Carvalho . «Un partido como este lo tiene que arbitrar un hombre, porque es un público muy pesado y hay que tener mucha fortaleza para ir en contra del público», argumentó. «El público fue muy desubicado, pero entiendo que están apoyando a su compatriota. Es un público bastante intenso y por eso ya estaba preparado, ya sabía que iba a ser así y la verdad que no me perjudicó a mí, sino que más que nada lo fortaleció a él », agregó sobre lo sucedido en la pista. Vallejo explicó que el jaleo provocado por el público parisino ayudó a Kouame en determinadas fases del encuentro, permitiéndole tomar aire cuando más exigente se ponía el duelo. «Creo que se tomó mucho tiempo muchas veces, tirado en el piso o haciendo tiempo de más. Y tampoco es normal que el público esté gritando durante un minuto seguido sin que se juegue. En un partido donde la parte física importa mucho, si das mucho tiempo a un jugador, obviamente que lo va a aprovechar. La verdad que es también difícil que un árbitro pueda manejar esta situación». Tras apuntarse el encuentro después de cinco horas de juego bajo un intenso calor, Moise Kouamé celebró el triunfo metiendo su cabeza en el congelador a pie de pista en una imagen nunca antes vista.
