Publicado: mayo 25, 2026, 2:30 pm
Ha acabado La Liga 2025-2026 con el Barça campeón desde hace semanas y una última jornada en la que cinco equipos se jugaban sus opciones europeas y otros cinco lucharon por evitar el descenso a Segunda división. Y si algo ha quedado claro, vista la clasificación final y la tendencia de los últimos años, es que mientras Barça y Real Madrid le sacan año tras año decenas de puntos al resto -con la excepción del Atlético y no siempre-, cada vez son más los equipos implicados directamente en el descenso. Que se lo digan a Sevilla y Valencia, que hace no tanto tenían objetivos bien diferentes. Y también cada vez se estrecha más la distancia entre quienes pugnan por Europa y quienes lo hacen por no bajar. O dicho de otra manera: la clase media, en España, ha muerto. – El sexto con menos puntos de la historia: Desde la temporada 1997-1998, que es cuando empezó el formato actual con 20 equipos y tres puntos por victoria, nunca el sexto clasificado había sumado tan poco como en este curso. El Celta, que jugará la próxima Europa League, ha acabado la Liga con 54 puntos gracias a un balance muy similar de victorias, empates y derrotas (14-12-12). Hasta la fecha, el Sevilla de la temporada 2003-2004 y el Levante de la 2011-2012 eran los sextos clasificados con menor puntuación al terminar con 55. Mientras, el propio Celta de la 2005-2006 y la Real Sociedad de la 2016-2017 concluyeron sextos con 64 puntos, el tope. – 40 puntos entre el primero y el sexto: El Barcelona de Hansi Flick ha repetido título de Liga con 94 puntos, ganando la competición en el clásico frente al Real Madrid con cuatro jornadas de antelación. Pues bien, pese a que es evidente que se ha dejado ir estas últimas semanas, con dos derrotas frente a Alavés y Valencia, el Barça le ha sacado 40 puntos al Celta, sexto clasificado . Una distancia abismal que pone de manifiesto que los grandes juegan una Liga y el resto, otra. En la temporada 2011-2012, el Real Madrid de José Mourinho ganó la Liga con 100 puntos y el Levante de Juan Ignacio Martínez fue sexto con 55, y esos 45 puntos son el récord de mayor diferencia. Mientras, en la temporada 1999-2000, el Deportivo ganó la única Liga de su historia con 69 puntos y el Alavés quedó sexto con 61, habiendo sólo ocho puntos entre ellos. – 12 puntos entre el sexto y el descenso Que el sexto clasificado sume pocos puntos y haya muchísima distancia con el primero provoca, obviamente, que por abajo los márgenes se estrechen. Esta temporada, el Celta ha finalizado con los mencionados 54 puntos y el Mallorca, que no ha podido evitar bajar a Segunda división, ha llegado a 42 . Son apenas 12 puntos, una brecha tan pequeña que antes tampoco se había dado. De hecho, lo apretado de la zona media y baja de la clasificación hizo que Espanyol y Valencia jugaran la penúltima jornada con opciones de descender y, como ganaron, afrontaron la última con posibilidad de clasificarse para competición europea -la Conference-, algo inaudito. Hasta ahora, la diferencia más corta entre el sexto y el descenso eran 14 puntos: entre Sevilla (55) y Valladolid (41) en la temporada 2003-2004 y entre Levante (55) y Villarreal (41) en la 2011-2012. – 42 puntos, un descenso carísimo Todos los años descienden tres equipos a Segunda división y no hay un patrón sobre cuántos puntos se necesitan para permanecer en Primera. Por ejemplo, el Leganés se salvó con 35 puntos en 2017, el Elche con 36 en 2021, el Celta con 37 en 2020, el Rayo Vallecano con 38 en 2024 y, sin embargo, este año, el Mallorca ha bajado con 42 -empatado con Levante y Osasuna-. Como también bajaron con 42 el Betis en el 2000, el Zaragoza en 2008 y otra vez el Betis en 2009. Y el Deportivo lo hizo con hasta 43 en 2011, el récord . La permanencia tan cara en Primera contrasta con lo barata que ha sido en Segunda, donde se juegan 42 partidos de Liga (cuatro más) y se dice que hay que llegar a 50 puntos para salvarse, pero este año al Cádiz le han bastado 43. – Guardiola lo cambió todo Los apologetas de Pep Guardiola defienden que el de Sampedor es el mejor entrenador de la historia del fútbol porque, además de hincharse a levantar trofeos en sus cuatro temporadas en el Barça, cambió el juego para siempre por esa posesión tan apabullante en la que el rival caía rendido de tanto correr detrás del balón sin éxito. Más allá de juicios subjetivos, lo que no es opinable es que Guardiola empujó los límites. Hasta su llegada en 2008, en España nadie había ganado la Liga con más de 85 puntos. El Deportivo la conquistó con 69 puntos en el 2000, el Valencia necesitó 75 y 77 para llevarse las de 2002 y 2004 y la famosa del clavo ardiendo de Fabio Capello con el Real Madrid en 2007 se cerró con 76. Mientras, Guardiola ganó tres seguidas con 87, 99 y 96 puntos y perdió la cuarta porque el Real Madrid de Mourinho llegó a los 100 en 2012. Ese es el récord, compartido con el Barça de Tito Vilanova de 2013. Y lo curioso es que desde entonces nadie ha logrado el título con menos de 85 puntos -el Atlético ganó con 90 la de 2014 y con 86 la de 2021-. Hace unas semanas, cuando en una rueda de prensa le preguntaron a José Bordalás por Europa, respondió: «El milagro es estar virtualmente salvados a falta de seis jornadas». Podría parecer la típica declaración del entrenador que quiere quitarse presión y sacar pecho de su trabajo, pero en su caso hay datos fríos que lo refuerzan. Bordalás sólo dispuso de 13 fichas profesionales en las cuatro primeras jornadas de Liga, el Getafe ha sido el segundo equipo de toda la Liga con menos goles a favor (32 en 38 jornadas, una media de 0,84) y ha perdido más partidos (17) que el Girona (15). Sin embargo, mientras que el Girona se va a Segunda, el Getafe ha sido séptimo y disputará la Conference League el próximo curso. ¿Es o no es un milagro? Vedat Muriqi llegó al Mallorca el 31 de enero de 2022, cedido por la Lazio, donde no lo veía claro de cara a puerta. Como si de un flechazo se tratara, el kosovar encontró enseguida en la isla su lugar en el mundo. El Mallorca lo compró ese verano de 2022 por unos siete millones de euros más uno en bonus, respondiendo Muriqi con creces, en especial esta temporada en la que ha marcado 23 de los 47 goles de su equipo en Liga (un 48,9 por ciento) . Ha sido segundo en el pichichi, a un paso de los 25 goles de Kylian Mbappé, y lo raro, rarísimo, es que el Mallorca ha descendido pese a contar con un delantero en tal estado de gracia. El único caso similar en la historia de la Liga se vivió en la temporada 1999-2000, cuando Salva Ballesta fue el máximo goleador con 27 tantos en un Racing de Santander decimoquinto, Jimmy Floyd Hasselbaink convirtió 24 en un Atlético de Madrid penúltimo y Catanha también sumó 24 en un Málaga duodécimo.
