Publicado: mayo 16, 2026, 6:30 pm
No hay quien pueda con el Barcelona, campeón de la Copa de la Reina con rotundidad. Decimosegundo tÃtulo para su vitrina y el tercero en 2026, después de la Liga y la Supercopa. El sábado, a por el trofeo europeo de la Champions contra el OL Lyoness para redondear otra temporada de matrÃcula de honor. Es una reedición de la final del año pasado, que terminó con 2-0 con doblete de Claudia Pina. Y como en esa ocasión, marca diferencias el club azulgrana desde el minuto uno, impecables en sus salidas, en las recuperaciones de balón e implacables en sus llegadas al área. Aunque el Atlético planta los dos pies en lÃneas defensivas para proteger la porterÃa. En los primeros 20 minutos, insistencia constante del Barcelona, con triangulaciones, pases, campos abiertos, lÃneas interiores, por la banda derecha y por la izquierda. Pero hay cinco pares de piernas que les impiden ese último pase claro que lo pueda aprovechar Salma, Vicky, Ona, Aicha o Brugts. Pero no se cansan las de Pere Romeu, posesión del balón, ocasiones y ritmo. En el minuto 23, hay otra jugada colectiva con cierto lÃo en el área del Atlético, con taconazo de Alexia incluido, y es Claudia Pina, quién si no, la que tumba la resistencia colchonera con un disparo preciso a la cepa del poste izquierdo de Lola Gallardo. Golazo para romper las lÃneas y la final y para sumar el 23 de su cuenta goleadora en esta temporada. Se abre el partido y se liberan las jugadoras del Atlético. Hay alguna intención que enciende a las de José Herrera, que intenta jugar alegre y sin miedo, pero sofoca el Barcelona todas sus ilusiones con el segundo tanto a la media hora. Por la banda derecha acelera Salma y centra el punto de penalti. Ahà asoma Pajor, pero es Brugts la que, sola y sin marca, remata de cabeza y bate a Gallardo. Tras unos minutos de suspense por la duda de si habÃa fuera de juego, la final se inclina hacia Barcelona. Lo habÃa pasado mal el conjunto azulgrana contra equipos como el Badalona y el Tenerife, con lÃneas muy cerradas atrás que le impedÃan desarrollar bien su juego. Pero el Atlético no aprieta atrás todo lo que deberÃa y, además, juega y deja jugar, lo que permite a las de Pere Romeu divertirse y sentenciar la final con el tercer tanto, en otra jugada con lÃo en el área rojiblanca de la que se aprovecha Salma Paralluelo, que mete la pierna para batir a Gallardo. Hay actitud y buenas intenciones en la segunda parte para el Atlético, que se olvida de la defensa y busca el gol. De cerca es imposible, pero rompe el muro azulgrana la noruega Boe Risa, que sorprende a Coll con un derechazo desde fuera del área. Una alegrÃa a la parroquia y un aliciente para lo que queda, aunque las de Romeu no cambian el guion, ni con la entrada de Aitana. Hay ilusión en las filas rojiblancas, que juega sin nada que perder e insiste con corazón y contragolpes, avanzando metro a metro. El peligro no llega con demasiada fuerza ni claridad, pero meten algo de dudas en las azulgranas, tan superiores en la primera mitad y, aunque con cuatro balones al palo, algo aletargadas en la segunda, como se recriminarÃa después Claudia Pina: «Con el 3-0 parecÃa sentenciado pero no podemos salir como hemos salido en la segunda mitad, no hemos jugado como querÃamos». Pero es el Barcelona, y habÃan sido tres goles en la primera media hora, y hay control y criterio para mantener a raya los contraataques y defender la ventaja ante cualquier otro susto. Por este tipo de situaciones el Barcelona sigue siendo superior. Por el momento, no ha encontrado quien lo frene en las competiciones nacionales: Liga, Supercopa y Copa de la Reina. El último examen, este sábado en la Champions League. «Lo que hemos hecho en la segunda parte es lo que tenÃamos que haber hecho durante los 90 minutos. Sin nada que perder hemos salido a por todas y eso lo tenemos que analizar. Hemos marcado después de otros partidos sin marcar. Nunca sabes cuándo vas a volver jugar una final. Ha sido una temporada difÃcil y complicada, pero tenemos que aprender de esto y estamos terminando mejor», comentó Lola Gallardo tras el choque.
