Publicado: mayo 10, 2026, 7:30 am
Miguel Bustamante Robles responde artísticamente al nombre de Mitch. Su nombre cobró especial relevancia en los pasados premios Goya porque a sus 22 años (cumplidos en diciembre pasado) estaba nominado como mejor actor revelación por su papel en la película Romería, de Carla Simón.
El joven no ganó, aunque su madre, la periodista y escritora Marta Robles estaba muy satisfecha ya con la mera nominación. Un paso muy importante para afianzar su incipiente carrera de actor, que le llevó antes de la mano de Simón al prestigioso Festival de Cannes.
El nombre de Mitch ha salido a la luz nuevamente por un incidente lamentablemente más pesaroso. El joven fue detenido hace unos días en el centro de Madrid con un amigo por, presuntamente, alterar el orden y desafiar a la policía, que tuvo que detenerlo por intento de agresión, dicen fuentes policiales, con una pulsera de pinchos.
Mitch tiene dos hermanos más: el mayor, Ramón Langa (30), actor como él y como su padre, el doblador Ramón Langa, primer marido de Marta Robles. Y otro menor, de 19, Luis, hijo del segundo enlace de la periodista con Luis Bustamante, ingeniero y expresidente de Telefónica.
Miguel o Mitch, como se hizo llamar hace tres años, estuvo dedicado a la música antes de dar el salto al cine. Su banda se llama The Boston Babies y con ella sacó al menos dos discos. Él ejerce de vocalista, compositor y guitarrista.
Esa época dedicada plenamente a la música coincidió con su noviazgo con Dora Postigo, hija de la fallecida Bimba Bosé y del productor Diego Postigo. Juntos estuvieron un año. Hoy Bimba, también cantante, sale con Nicolás Martos, nieto de Raphael e hijo de la actriz Toni Acosta.
En Cannes, su puesta de largo en el cine, llamó la atención por un enorme mechón blanco en su oscuro cabello, un gran aro plateado en una de sus orejas y distintas joyas de estilo punk que recuerdan mucho a su estilo sobre los escenarios musicales.
Miguel se ha formado en ingeniería de sonido y producción musical además de haber estudiado guitarra, canto y armonía. Siente pasión por artistas tan dispares como Elvis Presley, Eskorbuto y Ramoncín. Aunque el cine tira mucho de él, la música sigue siendo su escape.
Su madre, autora de una decena de novelas negras, con el personaje de Tony Roures como habitual de su saga, ha hablado siempre con mucho orgullo de él, y ha contado que Mitch le ayudó a describir algunas escenas fuertes de su último libro, Amada Carlota (Espasa).
