Publicado: mayo 1, 2026, 1:01 am
El mercado hipotecario ha experimentado en los últimos meses un repunte de sus precios. Hasta hace no mucho era posible encontrar hipotecas por debajo del 2% TIN, pero desde inicios de 2026 los intereses se han ido incrementando poco a poco, con un pequeño acelerón al desatarse el conflicto de Oriente Próximo. Aunque la guerra entre Israel, Irán y Estados Unidos ha influido en ese incremento, lo cierto es que la subida ya había empezado antes de que tronasen los cañones como consecuencia de un mercado inmobiliario cada vez más tensionado en España, con costes de compraventa por las nubes y bancos sin más margen para prestar ni la necesidad de rebajar sus productos para conseguir más clientes. No obstante, los precios todavía no se han disparado, tan sólo han aumentado ligeramente, por lo que aún es posible encontrar buenas oportunidades entre las hipotecas más baratas de mayo de 2026. A tipo fijo destaca la de Ibercaja, al 2,30% TIN y 3,25% TAE, a tipo variable la de Kutxabank, con euríbor más diferencial del 0,49%, y a tipo mixto la de Pibank, con un 1,60% TIN y 2,78% TAE fijos durante los cuatro primeros años, y a partir del quinto euríbor más 0,65%. Esas hipotecas son las más baratas de su segmento, pero no son los únicos préstamos hipotecarios económicos de este mes de mayo. A continuación podrás encontrar un listado de cada tipo, que han sido elaborados después de realizar un análisis exhaustivo en el que se han tenido en cuenta el precio, las comisiones, las vinculaciones o los productos asociados, entre otros aspectos. Fuentes y metodología al final del artículo. Elegir hipotecas fijas en un momento en el que el euríbor supera el 2,75% tiene una ventaja evidente: la cuota no se moverá pase lo que pase con los tipos de interés. A cambio, el precio de partida es más alto que el de una variable o una mixta, algo que sucede porque el banco asume el riesgo de que los tipos suban y necesita cubrirse. La hipoteca fija más barata de este mes es la de Ibercaja, con un 2,30% TIN y un 3,25% TAE a un plazo máximo de 25 años. Esos intereses son bonificados y exigen domiciliar nóminas por al menos 2.500 euros al mes, domiciliar tres recibos de suministros, realizar como mínimo 12 pagos semestrales con tarjeta de crédito del banco y aportar 75 euros mensuales a uno de sus fondos de inversión. No tiene comisión de apertura, aunque sí cobra por amortización anticipada: un 2% del capital pendiente durante los diez primeros años y un 1,5% a partir del undécimo. Además de la hipoteca fija de Ibercaja, este mes también destacan el HipotecON fijo de Cajamar (2,60% TIN, 3,39% TAE), la Hipoteca Avantio de Banca March (2,65% TIN, 3,01% TAE), la Hipoteca Fija del Banco Sabadell (2,75% TIN, 3,58% TAE) y la de Unicaja para nóminas a partir de 2.000 euros (2,90% TIN, 3,89% TAE). – Lo mejor de las hipotecas fijas : la tranquilidad de saber exactamente cuánto se paga cada mes, independientemente de cómo evolucione el euríbor o de lo que decida el BCE en los próximos años. – Lo que debes vigilar de las hipotecas fijas : el coste real de las bonificaciones. Contratar seguros o fondos de inversión del propio banco puede salir más caro que el ahorro que generan en la cuota, así que conviene comparar esos productos con los del mercado antes de firmar. – Para quién sí : perfiles que valoran la estabilidad por encima de todo, como familias que prefieren planificar sus gastos mensuales sin sobresaltos. – Para quién no: quien tenga capacidad de ahorro suficiente para amortizar el préstamo de forma anticipada, ya que la comisión por cancelación parcial en las fijas es notablemente más alta que en las variables. Fuentes y metodología al final del artículo. Las hipotecas variables son, sobre el papel, las más baratas en el momento de la firma. Su diferencial suele ser inferior al tipo fijo equivalente, y el primer año ofrecen generalmente un TIN reducido que amortigua el impacto inicial. El problema es que esa cuota baja no está garantizada: cada vez que toque revisión, el euríbor del momento determinará lo que se paga. Con el índice por encima del 2,75% y una tendencia que apunta a más tensión, conviene tener claro que las cuotas pueden subir de forma considerable. La hipoteca variable más barata de este mes es la de Kutxabank, con un diferencial de 0,49% más euríbor y un tipo fijo del 1,55% TIN durante el primer año. El plazo máximo alcanza los 30 años. Para acceder a esas condiciones bonificadas hay que domiciliar la nómina, contratar un seguro de hogar y realizar aportaciones periódicas a un plan de pensiones de la entidad. Un dato interesante: no tiene comisión de apertura ni de amortización anticipada, lo que da flexibilidad al cliente si en algún momento quiere cancelar parte de la deuda o cambiar de banco. Completan el listado de hipotecas variables más baratas la Hipoteca Variable del Banco Sabadell (euríbor + 0,50%), el HipotecON variable de Cajamar (euríbor + 0,50%), la de COINC (euríbor + 0,50%) y la de Bankinter (euríbor + 0,50%). – Lo mejor de las hipotecas variables : la cuota de entrada es la más baja del mercado y las bajas comisiones por amortización anticipada permiten maniobrar si las circunstancias cambian. – Lo que debes vigilar de las hipotecas variables : la exposición al euríbor. Si el conflicto en Oriente Próximo se prolonga y el BCE acaba subiendo tipos, las revisiones semestrales o anuales pueden encarecer la cuota sensiblemente. – Para quién sí : personas con ingresos holgados que puedan absorber subidas de cuota sin comprometer su día a día, o quienes prevean amortizar una parte importante del préstamo en los primeros años. – Para quién no : familias con presupuestos ajustados que necesiten saber con exactitud cuánto van a pagar cada mes durante toda la vida del préstamo. Las hipotecas mixtas tratan de aunar lo mejor de los dos mundos: arrancan con un tipo fijo durante los primeros años, generalmente por debajo del que ofrecen las hipotecas fijas puras, y después pasan a un diferencial más euríbor. Esa primera fase a tipo fijo funciona como un colchón que protege al titular mientras se asienta económicamente o mientras el mercado atraviesa una etapa de incertidumbre como la actual. El riesgo aparece cuando termina ese periodo inicial y la cuota queda expuesta a las fluctuaciones del euríbor. La hipoteca mixta más barata de mayo de 2026 es la de Pibank, con un 1,60% TIN fijo durante los cuatro primeros años y euríbor más 0,65% a partir del quinto. El plazo máximo llega hasta los 35 años, el más largo de todas las hipotecas destacadas de este mes. Sus requisitos de bonificación son mínimos: basta con abrir una cuenta corriente en la entidad y contratar un seguro de daños. Tampoco aplica comisión de apertura ni de amortización anticipada. Tras ella se sitúan la Hipoteca Vamos Mixta de Ibercaja a 5 años (1,80% TIN fijo, después euríbor + 0,60%), la Hipoteca Mixta del Banco Sabadell a 3 años (1,80% TIN fijo, después euríbor + 0,70%), otra modalidad de Ibercaja a 10 años (1,85% TIN fijo, después euríbor + 0,60%) y la Mixta del Sabadell a 5 años (2,30% TIN fijo, después euríbor + 1,00%). – Lo mejor de las hipotecas mixtas : el tipo fijo inicial es el más bajo del mercado. – Lo que debes vigilar de las hipotecas mixtas : menos de cinco años a tipo fijo es un plazo relativamente corto. Si al sexto año el euríbor sigue alto o ha subido, el salto en la cuota puede ser brusco. – Para quién sí : personas que buscan una cuota reducida los primeros años, ya sea porque acaban de asumir otros gastos asociados a la compra o porque esperan mejorar sus ingresos a medio plazo. – Para quién no : quien necesite estabilidad durante toda la vida del préstamo. Si la incertidumbre sobre los tipos genera ansiedad financiera, una fija será más adecuada aunque cueste algo más de entrada. No existe una hipoteca universalmente buena. Lo que funciona para un asalariado con nómina estable puede ser un problema para un autónomo con ingresos irregulares, y lo que encaja en una familia que acaba de comprar su primera vivienda probablemente no tiene sentido para un soltero que piensa amortizar en pocos años. A continuación comentamos los perfiles más habituales y el tipo de producto que mejor suele adaptarse a cada uno. – Asalariado con ingresos estables y visión a largo plazo . Es el perfil clásico del comprador de primera vivienda con un sueldo fijo, que quiere saber exactamente cuánto va a pagar cada mes sin preocuparse por lo que haga el euríbor. La hipoteca fija le ofrece esa previsibilidad. Cumplir con las bonificaciones de nómina y recibos le resultará sencillo, y a cambio tendrá la tranquilidad de una cuota inamovible durante toda la vida del préstamo. – Comprador joven con expectativa de mejora salarial . Quien firma su primera hipoteca con un sueldo modesto pero razonablemente seguro de que sus ingresos crecerán en los próximos años puede encontrar en la mixta una aliada. El tipo fijo inicial mantiene la cuota contenida durante los primeros años, los más exigentes económicamente por los gastos asociados a la compra, y cuando llega la fase variable el titular ya cuenta, en teoría, con mayor capacidad financiera para afrontar posibles subidas. – Autónomo o profesional con ingresos fluctuantes pero elevados . Los ingresos irregulares no implican necesariamente ingresos bajos. Un profesional que factura bien pero con variaciones entre meses puede aprovechar los diferenciales más bajos de las hipotecas variables si tiene un colchón de ahorro que le permita absorber las subidas de cuota en las revisiones. La ausencia de comisiones por amortización anticipada en productos como el de Kutxabank le da además la opción de ir cancelando deuda en los meses buenos. – Inversor o comprador con alta capacidad de ahorro . Quien dispone de un capital relevante y tiene intención de amortizar gran parte del préstamo en los primeros cinco o diez años debería prestar especial atención a las comisiones por cancelación anticipada. En ese escenario, una variable o una mixta sin comisión de amortización resultan más eficientes que una fija donde cada pago extra conlleva un coste del 1,5% o el 2% sobre el capital pendiente. En cualquier caso, la decisión de contratar una hipoteca debe partir siempre de un análisis honesto de la situación financiera personal. Los datos de este artículo son orientativos y no constituyen asesoramiento: cada lector es responsable de evaluar su capacidad de endeudamiento y, si lo necesita, consultar con un profesional. Comparar ofertas es solo el primer paso. Antes de firmar conviene repasar algunos aspectos que pueden marcar una diferencia considerable en el coste final del préstamo y que a menudo se pasan por alto en la urgencia del proceso de compra. Compara la TAE, no solo el TIN . El TIN indica el tipo de interés puro, pero la TAE incorpora comisiones y gastos asociados, lo que ofrece una imagen mucho más realista de lo que va a costar la hipoteca. Dos ofertas con el mismo TIN pueden tener una TAE muy diferente si una de ellas incluye comisión de apertura o exige contratar productos caros. Es el indicador que mejor permite poner las ofertas en igualdad de condiciones. Calcula el coste real de las bonificaciones . Domiciliar la nómina o los recibos no suele suponer un gasto adicional, pero contratar seguros o fondos de inversión del propio banco sí lo tiene. Antes de aceptar una bonificación merece la pena comparar el precio del producto vinculado con lo que ofrece el mercado. Si el seguro de hogar del banco cuesta 200 euros más al año que uno equivalente de otra aseguradora, el ahorro en la cuota puede quedar anulado. Negocia antes de aceptar la primera oferta . Los bancos tienen margen para mejorar sus condiciones, especialmente si el cliente presenta un buen perfil crediticio o lleva ofertas de la competencia. En la práctica, muchos compradores firman la primera propuesta sin intentar rebajar el diferencial o eliminar alguna comisión. Preguntar no compromete a nada. Revisa la comisión por amortización anticipada . Quien tenga intención de hacer pagos extra o cancelar la hipoteca antes de tiempo debe fijarse en esta cláusula. En las fijas puede alcanzar el 2% del capital pendiente, mientras que en las variables rara vez supera el 0,25%. Esa diferencia pesa mucho si los planes incluyen ir reduciendo deuda con el tiempo. Piensa en el plazo como un coste, no solo como una cuota . Alargar la hipoteca de 20 a 30 años reduce la mensualidad, pero incrementa de forma notable la cantidad total de intereses pagados. Encontrar el equilibrio entre una cuota asumible y un plazo razonable es una de las decisiones más importantes del proceso, y depende por completo de la situación económica de cada comprador.
