Publicado: abril 29, 2026, 11:56 am
Durante años hemos asumido que las guerras ocurren lejos y que sus consecuencias pertenecen a otros. Pero basta observar el precio de la energía, los costes del transporte o los plazos de entrega para comprobar que no es así. El conflicto en Irán también se libra, aunque no lo percibamos, en la economía cotidiana. El comercio electrónico ha alimentado, en paralelo, la ilusión de una economía desligada de lo físico. Un entorno donde bastaba un clic para activar un proceso aparentemente automático, casi etéreo. Pero nada más lejos de la realidad. Detrás de cada pedido online hay barcos que cruzan océanos, aviones que conectan continentes, centros logísticos que consumen energía y repartidores que recorren ciudades. El e-commerce no es ajeno… Ver Más
