Publicado: abril 15, 2026, 1:00 pm
Se habla mucho de que caminar es un gran deporte, de hecho, cada día más personas salen a caminar y llegar a los famosos 10.000 pasos que tanto se recomiendan hacer. Pero al parecer nadar también es una buena actividad, o incluso más. La natación no solo ejercita músculos y articulaciones, sino que también puede tener impactos positivos sobre el cerebro y la salud cognitiva.
Muy a menudo, tal como indica a través de un vídeo en redes sociales, el Dr. Mao se encuentra con la siguiente pregunta: «¿qué piensa de nadar como ejercicio?». El experto señala que su respuesta es siempre la misma: es una maravilla. «Todo ejercicio aeróbico trae grandísimos beneficios a la salud cardiovascular y, sobre todo, a nuestra salud cognitiva, a nuestro cerebro».
Nadar, el mejor ejercicio
«Cuando estás entrenando este deporte, tienes que mover todo tu cuerpo contra cierto nivel de resistencia, lo cual hace trabajar al corazón un poco más que con otros ejercicios aeróbicos. Genera una contracción muscular globalizada y esto puede ser que lleve sangre a más lugares de tu cuerpo, de nuevo, que otros ejercicios aeróbicos», explica el especialista.
Esto significa que la natación no solo fortalece el corazón y los pulmones, sino que también promueve la circulación sanguínea en todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, algo que es clave para mantener la memoria y otras funciones cognitivas. También mejora los niveles de colesterol, reduce la presión arterial y disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, un importante estudio de Swim England reveló que los nadadores tienen un 41% menos de riesgo de morir por enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares que las personas que no nadan, además de un 28 % menos de riesgo de muerte prematura en general.
Evidencia científica sobre la natación y el cerebro
Los estudios en animales respaldan estas observaciones: investigaciones en ratas han mostrado un incremento de factores de crecimiento neuronal tras sesiones de natación, lo que podría favorecer la neuroplasticidad. Aunque aún no se ha confirmado exactamente el mismo efecto en humanos, la evidencia apunta a beneficios similares.
Además, un estudio realizado con niños comparó tres grupos: uno que solo coloreó, otro que nadó y otro que hizo crossfit. El resultado mostró que los niños que nadaron tuvieron un mejor desarrollo para aprender nuevas palabras, lo que sugiere que la natación puede favorecer habilidades cognitivas relacionadas con el aprendizaje.
«Yo no estoy listo para afirmar que nadar es el mejor ejercicio del mundo, pero ciertamente es una maravilla y si a ustedes les gusta, pueden y tienen el deseo, ¡adelante!”, recomienda el médico.
Por tanto, nadar combina beneficios cardiovasculares, musculares y cognitivos, siendo un ejercicio de bajo impacto articular y altamente completo. Para quienes disfrutan del agua, se trata de una opción excelente para cuidar tanto el cuerpo como la mente.
