Publicado: octubre 7, 2026, 11:27 am
Uno de los medicamentos más conocidos para controlar el colesterol podría tener un efecto inesperado en la salud ocular. Un reciente estudio ha vinculado a las estatinas con un menor riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo abierto, así como evitar que pacientes con glaucoma necesiten tratamientos más fuertes o procesos quirúrgicos. No obstante, los resultados de la investigación son datos de un estudio observacional del que todavía no se pueden sacar conclusiones definitivas.
«Nuestros resultados sugieren que el uso de estatinas se asocia con un menor riesgo de aparición de glaucoma y de intensificación del tratamiento. Se necesitan ensayos prospectivos para dilucidar mejor la relación entre el uso de estatinas y el glaucoma», han concluido los investigadores.
La relación entre el colesterol y el glaucoma
Estudios han relacionado a lo largo de los años el colesterol alto con mayor riesgo de padecer glaucoma. Es este el punto de partida de una investigación en la que se ha utilizado un gran base de datos internacional realizada por la Universidad de California en San Diego y publicada en ‘British Journal of Ophthalmology’.
El glaucoma es una enfermedad en la que el nervio óptico se daña, pudiendo así provocar una pérdida irreversible de la visión. Uno de los factores de riesgo es la presión intraocular alta y las alteraciones del flujo sanguíneo que llegan precisamente al nervio. Es por ello que los expertos han decidido poner el foco en las estatinas, un grupo de medicamentos utilizados principalmente para reducir el colesterol LDL que permite mejorar la circulación sanguínea.
Los científicos se han preguntado, por tanto, si estos efectos podrían tener un impacto en aquellas personas que ya presentan glaucoma, así como una medida de prevención para evitar el riesgo de desarrollo.
Las personas que tomaban estatinas tuvieron menos casos de glaucoma
En un estudio comparativo entre 210.000 personas que tomaban estatinas y otras 210.000 personas sin tratamiento, a los cinco años, se habían producido 4.771 nuevos diagnósticos de glaucoma en el grupo que tomaba estatinas, un 2,3%, frente a 5.491 casos, el 2,6%, entre quienes no tenían registrado su uso. En este sentido, el estudio ha desvelado que el consumo de estatinas se asociaría a un 15% menos de riesgo de desarrollar glaucoma en su forma primaria, el glaucoma de ángulo abierto.
Durante la investigación también se realizó otro análisis, los científicos utilizaron a pacientes con glaucoma para estudiar si al tomar estatinas experimentaban otros efectos en su enfermedad o reducía su necesidad de tratamientos mayores. En este contexto, los resultados fueron de un 36% menos de riesgo de someterse a una cirugía de glaucoma mediante incisión y un 55% menos de cirugía mínimamente invasiva. También se observó un 60% menos de riesgo de necesitar una trabeculoplastia láser selectiva y un 12% menos de riesgo de requerir gotas para reducir la presión intraocular.
Como conclusión, los expertos han desvelado que lo que se ha hallado es una posible asociación, pero no un resultado demostrable definitivo. Esta investigación, por tanto, podría servir para abrir otras líneas de estudio que permitan afinar aún más los efectos de las estatinas en la enfermedad del glaucoma.
