Publicado: septiembre 1, 2026, 9:33 am
Un cepillo que observa el interior de la boca, reconoce los espacios entre los dientes y activa un irrigador en apenas 100 milisegundos. Esa es la propuesta con la que Dyson entra en el cuidado bucodental y abre una nueva categorÃa dentro de su catálogo.
El resultado se llama CameraJet y reúne en un mismo dispositivo un cepillo eléctrico, una cámara macro, un sistema de inteligencia artificial y un irrigador de precisión. Su objetivo es localizar las zonas a las que las cerdas tienen más dificultades para llegar y dirigir hacia ellas una dosis de enjuague bucal mientras el usuario se cepilla.
Para desarrollar esta tecnologÃa, Dyson afirma haber invertido seis años de trabajo, involucrado a 661 ingenieros y presentado 38 patentes. El sistema funciona con 16 millones de lÃneas de código y un modelo de aprendizaje automático entrenado con más de 470.000 imágenes dentales. La compañÃa asegura que CameraJet es el único cepillo de dientes que incorpora una cámara con su tecnologÃa Gap Optical Targeting.
En la práctica, la cámara intenta resolver uno de los lÃmites habituales del cepillado: las cerdas limpian la superficie de los dientes, pero tienen más dificultades para acceder a los espacios interdentales, donde también puede acumularse placa. Para localizarlos, Dyson ha integrado en el cuello del cepillo una cámara macro de 100.000 pÃxeles.
Una IA entrenada con 470.000 imágenes
El desarrollo del sistema de reconocimiento ha requerido recopilar más de 470.000 imágenes dentales. Con ellas, Dyson ha entrenado un modelo capaz de diferenciar los espacios interdentales del resto de elementos que aparecen en el campo de visión de la cámara.
El funcionamiento también depende de una iluminación sincronizada con el movimiento del cabezal. La cámara utiliza destellos a una frecuencia de 257 Hz para obtener imágenes suficientemente nÃtidas pese al desplazamiento continuo del cepillo. Todo el sistema funciona con 16 millones de lÃneas de código, una cifra que da una idea de la complejidad electrónica y de software incorporada en algo hasta ahora tan simple y cotidiano.
La cámara tiene una segunda función: permite ver el cepillado en directo desde la aplicación MyDyson. El usuario puede observar algunas de las zonas del interior de su boca, consultar mapas de cobertura y recibir indicaciones para mejorar su técnica. Dyson señala que la cámara solamente se activa durante la visualización en tiempo real o cuando funciona la irrigación automática. Las imágenes no se graban ni se almacenan en el cepillo o en la nube, de acuerdo con la información proporcionada por la empresa.
Un irrigador diseñado para cubrir una superficie más amplia
La otra pieza central de CameraJet es el irrigador. A diferencia de los sistemas tradicionales que proyectan un chorro estrecho, el dispositivo de Dyson utiliza una salida de forma cónica. La intención es cubrir una superficie mayor y desprender la placa, en lugar de limitarse a atravesarla en un punto concreto.
Para estudiar este comportamiento, la compañÃa desarrolló durante cinco años un modelo sustitutivo de placa bacteriana en colaboración con la Facultad de OdontologÃa de la Universidad Nacional de Singapur. Este material permitió probar diferentes formas, presiones y patrones de irrigación sin tener que realizar un ensayo clÃnico cada vez que se modificaba el diseño.
El irrigador funciona con enjuague bucal y utiliza una presión inferior a la de los chorros más concentrados. Según Dyson, esto permite limpiar los espacios interdentales de una sola pasada y, al mismo tiempo, aplicar un tratamiento más delicado sobre las encÃas y el esmalte. Esta prestación se ha evaluado en laboratorio con la placa simulada desarrollada por la propia compañÃa y la universidad.
El mango incorpora un depósito de 12,5 mililitros. Su diseño utiliza una bomba de diafragma y una cámara de presión para mantener el suministro de lÃquido cuando el cepillo se inclina o se coloca en posición horizontal. Además, la base de carga también actúa como sistema de rellenado. Basta con colocar el cepillo y pulsar un botón para cargar el depósito en unos tres segundos, según la marca.
IngenierÃa aplicada también al movimiento de las cerdas
El cabezal utiliza dos tipos de cerdas y presenta una superficie con diferentes alturas para adaptarse mejor a la forma de los dientes. Las cerdas interiores, algo más firmes, están destinadas a actuar sobre las manchas superficiales, mientras que las exteriores son más suaves para trabajar cerca de la lÃnea de las encÃas. Aún asÃ, la empresa indica que habrá un cabezal estándar y otro destinado a dientes sensibles.
El motor mueve el cabezal cerca de 1.000 veces por segundo. Además, el sistema modifica el ángulo de oscilación durante el cepillado para intentar evitar que las cerdas se queden inmóviles al presionarlas contra el diente, un fenómeno que los ingenieros de la compañÃa observaron al analizar a cámara lenta otros cepillos sónicos.
Dyson afirma que esta oscilación variable elimina hasta un 69 % más de placa en zonas de difÃcil acceso que algunos cepillos eléctricos prémium lÃderes del mercado.
Finalmente, cada cabezal incorpora una etiqueta RFID que hace que el dispositivo pueda identificarlo, calcular cuántas limpiezas ha realizado y avisar cuando llega el momento de sustituirlo.
Un sistema completo
CameraJet forma parte de un conjunto que incluye una pasta de dientes sin espuma y un enjuague bucal con baja formación de espuma. Dyson ha formulado ambos productos para que no interfieran con la visibilidad de la cámara ni con el funcionamiento del irrigador. El usuario puede elegir entre detección automática e irrigación manual, además de ajustar la intensidad del cepillado.
Dyson CameraJet estará disponible en los colores Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink. El sistema completo incluye el cepillo, la base de carga, la pasta de dientes, el enjuague bucal y un estuche de viaje y sale a la venta este martes, 1 de septiembre, a través de la web de Dyson, con un precio de 479 euros.
