Publicado: junio 26, 2026, 10:33 am
El gigante alemán del motor, el grupo Volkswagen, ha puesto sobre la mesa su mayor reestructuración hasta la fecha con el recorte de hasta 100.000 empleos por todo el mundo y el cese de la producción en cuatro plantas en Alemania, tal y como ha adelantado el medio local Manager Magazin. Fuentes de la compañía consultadas por La Información Económica no han confirmado directamente dichos despidos, aunque apuntan a que llevarán a cabo «un plan de futuro para la reorganización de la empresa» de cara a seguir siendo competitivos: «Requerimos de un enfoque más definido, así como una disciplina más estricta en materia de costes e inversiones».
Ya en marzo la compañía anunció sus peores resultados desde el ‘diéselgate’, de la mano de 50.000 despidos que llevaría a cabo en su país de origen de aquí a 2030 y ahora han recalcado que, tanto el grupo como la propia industria, «están atravesando una profunda transformación». Señalan, además, que, tal y como han advertido en otras ocasiones, su modelo actual de negocio «ya no funciona para todas las marcas: desarrollar vehículos en Alemania, producirlos en Europa y exportarlos al resto del mundo».
Dada la situación, apuntan a que deben tomar acciones para acometer los grandes cambios que en los últimos 12 meses están teniendo lugar en la industria, especialmente por los aranceles, una competencia fuerte y unos mercados estancados: «Para seguir teniendo éxito en estas condiciones, debemos evolucionar y que el grupo sea significativamente más competitivo».
Con este plan, la compañía germana busca «hacer que toda la organización sea más eficiente y ágil, así como aprovechar de manera sistemática las sinergias tecnológicas. Esto se aplica especialmente a los procesos y estructuras de toma de decisiones, en particular en el desarrollo e integración de nuevas tecnologías, así como en la configuración de la gama de modelos para nuestros clientes», han remarcado.
Las consecuencias de este anuncio no han tardado en hacerse notar en la Bolsa de Frankfurt. Poco después de la apertura de la sesión, el valor de las acciones se situaba en 78,24 euros. Sin embargo, tras conocerse la noticia han comenzado a bajar de forma progresiva hasta alcanzar 74,12 pasadas las 15.00 horas. Finalmente, pasadas las 17.30, ha cerrado con un valor de 74,28 tras caer un 3,91%.
Un gran peso en España
El mayor fabricante de automóviles de Europa, como no podía ser de otra manera, tiene un gran peso en la industria española, la segunda que más produce de todo el continente. Uno de los grandes exponentes del grupo Volkswagen en nuestro país es la planta catalana de Martorell que, según las últimas cifras de la marca, cuenta con unos 12.000 empleados. El pilar fundamental sobre el que se asienta la recién estrenada estrategia de electrificación de la marca, que hace apenas un mes comenzó a dar a luz a las primeras unidades del Cupra Raval y el ID. Polo, sus primeros modelos 100% eléctricos.
En 2025, a pesar de que la marca no atravesaba su mejor momento, produjo 470.347 unidades de emblemáticos modelos como el Seat Ibiza, Seat León o Cupra Formentor, que no pierden su importancia, pero que pueden pasar al segundo plano debido al ‘salto’ hacia el eléctrico que ha dado el grupo. Sin embargo, no se trata de la única fábrica que poseen en territorio español, pues a no muchos kilómetros, en el polígono pamplonés de Landaben, se encuentra otro de sus grandes bastiones, con unos 5.000 empleados.
En el último ejercicio se ensamblaron 225.225 unidades de la mano de los Volkswagen T-Cross y Taigo. Sin embargo, su futuro también va virando poco a poco hacia la energía verde. Poco después del anuncio del Raval o el ID. Polo, las líneas de esta instalación también dieron la bienvenida a otro modelo 100% eléctrico, el Skoda Epiq, que a finales de año también estará acompañado por otro ‘hermano’, el Volkswagen ID. Cross.
