Publicado: abril 7, 2026, 7:00 pm
Es evidente que a todos nos gustan las cosas cuanto más baratas, mejor. Sin embargo, aunque pueda parecer extraño, es importante que los precios que pagamos por las cosas del dÃa a dÃa vayan subiendo poco a poco.
Unos precios que suben moderadamente cada año son un sÃntoma de buena salud económica. Ayudan a que la economÃa se expanda porque incentivan el consumo. Y al mismo tiempo nos permiten ahorrar y endeudarnos con tranquilidad.
Pero como todo en esta vida, las cosas son buenas en su justa medida. Si los precios suben demasiado rápido, nos volvemos más pobres. Cuando los salarios y las pensiones suben menos que los precios, perdemos poder adquisitivo. Nuestros ahorros valen menos, pero nuestras deudas se hacen más fáciles de pagar.
Pero si los precios bajan de forma generalizada, el problema puede ser incluso peor. Si todo el mundo asume que los precios van a bajar, decidimos esperar para comprar más barato. Como compramos menos, las empresas también venden menos y se ven obligadas a bajar aún más los precios para levantar su negocio.
Esto acaba generando un cÃrculo vicioso en el que las empresas pierden beneficios y se pueden ver obligadas a recortar costes bajando salarios o despidiendo a su personal.
