Publicado: mayo 17, 2026, 3:30 am
Ojalá la llegada a Netflix de la mitiquísima 30 Rock (y aquí están justificados tanto el cliché de mítico como su aumentativo) le quite en España su etiqueta de culto y la convierta en fenómeno de masas. De momento, sirve para recordar por qué nos dejamos colonizar con tanto gusto por el imperialismo cultural de Estados Unidos. ¿Cómo no rendirnos al talento de alguien como Tina Fey? 30 Rock es el gran homenaje metatelevisivo a nuestra cultura adoptiva. Viéndola, reafirmamos nuestra ciudadanía impuesta, como los galos y los iberos antiguos se entregaron a las delicias romanas en cuanto pisaron unas termas y notaron el calorcito del vapor. Mejor romano limpito que bárbaro emboscado. Astérix, lo siento, nunca tuvo razón.
