Publicado: septiembre 20, 2026, 7:52 am
Con la vuelta al cole subiendo de precio una media de entre 500 y 550 euros por alumno, el desembolso en libros, material, uniformes y tecnología se ha convertido en una prueba de fuego para el presupuesto familiar. Aunque gran parte de las becas ordinarias abrieron su convocatoria antes del verano, varias comunidades autónomas mantienen activos programas de ayuda directa de hasta 500 euros por hijo o, en su defecto, han abierto ventanas extraordinarias para completar la solicitud de la ayuda durante las primeras semanas del curso lectivo.
Qué comunidades ofrecen cheque escolar
Cada territorio articula estas partidas bajo diferentes nomenclaturas, ya sea como cheque-libro, subvención a material o deducción autonómica directa. En la Comunitat Valenciana se mantiene abierta la convocatoria de ayudas extraordinarias de hasta 500 euros por alumno para la adquisición de material escolar, mochilas y equipamiento técnico, gestionada mediante justificantes y facturas de compra. Por su parte, Andalucía conserva activo su programa de gratuidad de libros mediante cheques entre los 100 y los 240 euros según la etapa, abriendo durante estas semanas la ventanilla de regularización para el alumnado matriculado en periodo extraordinario o que haya cambiado de centro a última hora.
Asimismo, la Comunidad de Madrid, además de su sistema de préstamo gratuito, cuenta con ayudas de hasta 500 euros destinadas a la conciliación y extraescolares para familias que hayan contratado cuidadores o campamentos en el arranque escolar. En Castilla y León, mediante el esquema RELEO Plus, quienes no accedieron directamente al banco de libros por límites de renta disponen del periodo extraordinario inicial para solicitar las subvenciones directas de reembolso, justificando la compra de los textos escolares.
Cómo solicitar el cheque escolar
La tramitación de estos cheques se realiza de forma telemática a través de las sedes electrónicas de las consejerías de educación o los portales de gestión escolar de cada región. El procedimiento exige identificarse mediante Cl@ve, DNI electrónico o certificado digital en la sede correspondiente para cumplimentar los datos de la unidad familiar, autorizando la consulta de datos tributarios para verificar los umbrales de renta. Posteriormente, el solicitante debe adjuntar las facturas nominativas de la papelería o librería junto al número de cuenta bancaria e IBAN donde debe ingresarse el dinero, para finalizar firmando digitalmente la solicitud y conservando el resguardo con el sello oficial de entrada.
Para evitar que la administración rechace el expediente, es fundamental tener en cuenta ciertos requisitos. El fallo más común es presentar tickets simples de caja en lugar de facturas nominativas completas donde conste el nombre y NIF del progenitor. Además, aunque varios sistemas de banco de libros son de carácter universal, las ayudas en metálico priorizan a las familias que no superen los baremos de renta autonómicos. Conviene recordar también que los importes percibidos mediante subvención directa no se podrán incluir posteriormente como gasto desgravable en la declaración del IRPF.
