Publicado: septiembre 29, 2026, 7:41 pm
En los últimos ocho años el salario mínimo ha subido muchísimo, como nunca antes en la historia reciente, de hecho. De los 736 euros al mes en 14 pagas en que estaba fijado en el año 2018 se ha pasado a 1.221 euros en 2026. Y salvo rara sorpresa de última hora, esta renta seguirá incrementándose también el año que viene.
Este rápido crecimiento ha llevado a muchas voces a preguntarse si por el camino se puede estar destruyendo empleo. Es decir, si las empresas están despidiendo, reduciendo horas o dejando de contratar a trabajadores porque no pueden asumir el impacto que supone para ellas este mayor coste.
Desde que el Gobierno empezó a subir el salario mínimo en 2019 se han publicado varios estudios sobre el tema, que se centran sobre todo en la subida de aquel ejercicio, que fue especialmente pronunciada. La inmensa mayoría de estos trabajos coinciden en que sí, se destruye empleo. Pero el impacto es limitado.
Una de las investigaciones más recientes la publicó la Airef el año pasado y estimó que la subida de 2023 redujo el empleo apenas un 0,5%, aunque otros trabajos como el de la fundación ISEAK en el año 2022 estimaron una reducción de hasta el 2%.
Por otra parte, la subida del salario mínimo también podría haber aumentado el consumo de los hogares, compensando en parte el efecto negativo que ha tenido sobre el empleo. En cualquier caso, los expertos advierten de que cada vez hay más trabajadores que cobran el salario mínimo por lo que piden cautela a la hora de decidir las próximas subidas del SMI.
La Información Económica lanza este nuevo episodio de ‘Economía Indiscreta’, una serie de contenidos audiovisuales de carácter divulgativo con la que buscamos contribuir al debate público-económico. En el anterior, publicado hace justo una semana, se abordaba cuáles son los indicadores más raros que anticipan una crisis económica.
