Publicado: agosto 17, 2026, 9:23 am
Una de cada tres muertes por cáncer de piel no melanoma se asocia a la exposición a la radiación solar durante la jornada laboral. El dato lo recoge un informe elaborado por la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO, que pide reconocer como enfermedad profesional el cáncer de piel en este tipo de situaciones. La exposición ocupacional a la radiación ultravioleta solar es el tercer carcinógeno ocupacional más importante, por detrás del amianto y el polvo de sílice, según una investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicada en 2023.
El estudio constata que las muertes por cáncer de piel no melanoma atribuibles a la exposición solar durante el trabajo se dispararon un 88% entre 2000 y 2019, al pasar de 10.088 a 18.960 fallecimientos. En este sentido, el sindicato recuerda que el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) cataloga la radiación solar como cancerígeno de categoría 1 y considera la sobreexposición a esta radiación la principal causa evitable del cáncer de piel. Por ello, la organización llama a reforzar la prevención de los riesgos derivados de la exposición solar, especialmente entre quienes trabajan al aire libre, como agricultores, trabajadores de la construcción y carreteras, pescadores, jardineros y personal de limpieza viaria o recogida de residuos.
Entre las medidas preventivas, plantea limitar la exposición durante las horas de mayor radiación, habilitar zonas de sombra, proporcionar ropa y equipos de protección adecuados, así como garantizar la formación e información de las personas trabajadoras, además de una vigilancia específica de la salud que permita diagnósticos precoces. Asimismo, pide que las empresas identifiquen y evalúen el riesgo de exposición a la radiación ultravioleta y planificar el trabajo teniendo en cuenta los niveles de radiación solar. CCOO ya ha trasladado esta petición al grupo técnico de enfermedades profesionales del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Se calcula que 9.550 personas fallecen al año en España a causa de un cáncer originado en el trabajo. A nivel europeo, más de 120.000 personas padecen un ‘cáncer laboral’ anualmente, cifra que le erige como la principal causa de muerte -con un 52%– en el ámbito laboral de la Unión Europea, que se origina por la exposición a sustancias cancerígenas en el trabajo. A pesar de estas cifras, menos del 10% del total son reconocidos e indemnizados, algo que supone un elevado coste para el 90% de los afectados, que no ven admitida su enfermedad laboral ni reciben la prestación que les corresponde. Algo que también repercute en un enorme gasto para la Seguridad Social.
