Publicado: octubre 20, 2026, 3:43 am
La DANA Adam, que ha afectado principalmente a las comarcas de la Marina Alta (Alicante) y la Safor (Valencia) dejando acumulados más de 700 litros por metro cuadrado en algunos puntos, también ha impactado sobre cultivos como los cítricos, el caqui, los aguacates y las hortalizas. Organizaciones agrarias como la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA- ASAJA) estiman una superficie afectada de unas 8.000 hectáreas, así como varias infraestructuras afectadas (caminos, cercados, acequias…), especialmente en las comarcas de La Safor y La Marina Alta. En La Unió Llauradora también habla de afectación, aunque menor, en las comarcas valencianas de Ribera Alta y Baixa.
El mayor daño en cítricos
Fuentes de AVA-Asaja en la localidad valenciana de Oliva, que se encuentra confinada y cuyos accesibilidad era compleja este lunes, hablan de destrozos en infraestructuras agrícolas como en los vallados y los caminos rurales por el desbordamiento de ríos y barrancos. Tampoco ayuda, añaden, el mal estado de la mar para que estas corrientes puedan ir bajando y abandonando las zonas inundadas, principalmente de cultivo de cítricos.
«Todo esto nos pilla en un momento de acabado de variedades tempranas, que estaban madurando a buen ritmo, como la mandarina Marisol y la naranja Navelina cuya recolección estará afectada porque el tiempo apremia en estas variedades y madurarán muy pronto siendo difícil recuperar toda la cosecha», comentan desde esta organización agraria. En AVA -ASAJA en Oliva estiman daños en la mitad de la superficie y esperan que «se evalúen los daños en profundidad» para poder recibir ayudas.
Desde esta organización agraria lamentan que «las lluvias han paralizado la recolección y comercialización de cítricos» y apuntan que los caquis también se han visto impactados en La Ribera «por el exceso de humedad en un momento clave para la recogida de este fruto». También señalan hacia «daños puntuales» en otros cultivos como aguacates y hortalizas.
«Todo esto nos pilla en un momento de acabado de variedades tempranas, que estaban madurando a buen ritmo, como la mandarina Marisol y la naranja Navelina», lamentan desde AVA-ASAJA en Oliva
El secretario general de La Unió Llauradora, Carles Peris, explica a La Información Económica, que la mayor preocupación de su organización se centra en la comarca de La Safor «donde ha habido puntos que han llegado a entre 600 y 700 litros por hectárea». Lo que, añade, ha supuesto la anegación de campos de cítricos y, en menor medida, aguacates y hortalizas. Además de daños en construcciones como cercados o muretes, «especialmente en zonas cercanas a barrancos y ríos».
Próximos retos: los hongos y la ‘asfixia’ del cultivo
Lo importante para Peris, de La Unió, una vez cesen las lluvias es «entrar en los campos para aplicar tratamientos con fungicidas y parar la proliferación de hongos, así como la asfixia radicular de los árboles» por el desplazamiento repentino del oxígeno ante el exceso de agua.
El máximo responsable de esta organización agraria recuerda que, en ocasiones recientes, «se realizó una compra pública de fungicidas y se repartieron en las zonas afectadas». AVA-Asaja también apoya que las administraciones públicas apoyen este tipo de tratamientos para evitar la proliferación de hongos. A lo que añaden ayudas directas y alivios fiscales para los agricultores afectados por esta nueva Dana.
El representante de La Unió se pronuncia en términos similares aunque pide prudencia a la espera de las valoraciones que realicen los peritos de Agroseguro en las próximas semanas, cuando los campos sean accesibles. El secretario general de La Unió sí espera «inversión pública para reparar infraestructuras agrarias» como los muros, acequias, instalaciones de riego, casetas de aperos o los cercados, sobre todo, los más próximos a barrancos y ríos.
Tanto desde AVA-ASAJA como La Unió temen la acción de hongos como el ‘aiguat’ en los frutos y la citada asfixia radicular, que puede secar las raíces de los árboles. Ambas organizaciones agrarias coinciden en que el grado de la afectación dependerá de cómo evolucione el clima en los próximos días y cuánto tarde en salir el agua.
Para Carles Peris (La Unió) lo importante es «entrar en los campos para aplicar tratamientos con fungicidas y parar la proliferación de hongos, así como la asfixia radicular de los árboles»
La ‘cara positiva’ de la DANA
‘Nunca llueve a gusto de todos’, dice el refranero español. Lo sucedido con Adam se ajusta como anillo al dedo. El secretario general de La Unió Llauradora destaca que, al margen de las comarcas mencionadas, «en el resto de la Comunidad Valenciana ha llovido con moderación y escalonadamente». Lo que ha resultado «muy positivo» para las zonas de interior de Valencia con cultivos de secano. «En el caso de los cítricos y el olivar, han ganado calibre y se han regenerado pastos. Además se podrá dejar de regar un mes, con el ahorro que significa «, apunta Peris.
AVA- ASAJA también ve efectos «positivos» para la agricultura en muchas comarcas, ya que «esta agua ayuda a recargar acuíferos y embalses, recupera pastos y fortalecer el estado hídrico de los cultivos de cara a la próxima temporada». Lo que, coinciden, va a redundar en el mayor tamaño de los frutos, en la limpieza de los árboles, la prevención de plagas y en el ahorro en el riego.
«Un comportamiento irregular» en Alicante
Desde las vecina provincia de Alicante, el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, habla de «un comportamiento irregular» de las precipitaciones. «Desde los más de 600 litros en Pego hasta los 4 o 5 litros de algunos municipios del interior o el sur», apunta en declaraciones a este medio.
El presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, habla de «un comportamiento irregular» entre el norte y el resto de esta provincia pero cree que, en general,» estamos ante una lluvia buena del orden de 30 litros por metro cuadrado»
Andreu valora que «estamos, en general, ante una lluvia buena del orden de los 30 litros por metro cuadrado». Un agua que no supone, añade, un riego completo pero sirve para «refrescar» los árboles y favorece a las hortalizas. «Tampoco hace daños a la uva ni a la granada en plena recolección», observa. Una opinión similar apuntan desde COAG Murcia, donde destacan como muy positiva la falta de daños.
