Publicado: octubre 4, 2026, 12:13 pm
En plena crisis energética provocada por la guerra en Irán, la alianza OPEP+, que incluye a países fundadores del cártel, como Arabia Saudí, y a otros grandes productores de petróleo, como Rusia, México, Kazajistán y Malasia, entre otros, ha decidido este domingo congelar la oferta de crudo en noviembre, por segundo mes consecutivo.
La decisión, idéntica a la adoptada hace un mes para octubre, ha sido pactada por los ministros del sector de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según ha informado la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), con sede en Viena.
El anuncio, que ya estaba previsto, se produce en un momento en que el barril de petróleo Brent, el crudo de referencia en Europa, se mantiene por encima de los 100 dólares, y en el que las gasolinas alcanza máximos del año en las estaciones de servicio pese a las bonificaciones fiscales. La incertidumbre va a más en el conflicto de Oriente Próximo y esto ha llevado al G7, al grupo de las mayores economías del planeta, a liberar sus reservas estratégicas de emergencia.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados ya habían señalado que pausarían los incrementos de las cuotas de producción hasta finales de este año, después de acordar una serie de aumentos moderados durante los meses en los que se había prolongado el conflicto.
Estos incrementos, en gran medida simbólicos debido al impacto de la guerra con Irán sobre la producción del Golfo Pérsico, revirtieron teóricamente los recortes aplicados en 2023 y podrían dar a los miembros del Golfo del grupo un mayor margen para elevar la producción cuando remita el conflicto.
La guerra en Irán ha limitado el impacto de las decisiones adoptadas por el grupo, ya que la producción de importantes miembros de la OPEP, como Arabia Saudí, Irak y Kuwait, sigue muy por debajo de los niveles registrados antes del conflicto.
La OPEP se reunirá de nuevo el 1 de noviembre
El subgrupo de siete países volverá a reunirse por videoconferencia el 1 de noviembre y es probable que para entonces concreten los planes de cara a diciembre.
Otro organismo de la OPEP+, el Comité Ministerial Conjunto de Supervisión (JMMC, por sus siglas en inglés), también se ha reunido por videoconferencia este domingo y ha reiterado su «preocupación por los ataques contra infraestructuras energéticas» y por su impacto sobre la estabilidad del mercado, con una caída de la oferta de productos refinados.
La próxima gran decisión de la alianza será determinar si restablece otra parte de la producción que quedó fuera del mercado en 2022, un proceso complejo que probablemente estará condicionado por el resultado de una auditoría en curso sobre la capacidad de producción de sus miembros. La política de producción para el próximo año se decidirá en una reunión ministerial plenaria el 29 de noviembre.
