Publicado: octubre 2, 2026, 3:00 am
Sorpasso en el automóvil español. A falta de tres meses para que termine el año, las matriculaciones siguen creciendo a buen ritmo y acercándose a cifras prepandemia, empujadas por la electrificación y las marcas chinas. ‘Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe’, dice el refranero español, y eso mismo están haciendo algunas de las grandes firmas del gigante asiático como BYD o MG, dos marcas que siguen derribando barreras y que se han cobrado una nueva víctima. La última, la todopoderosa Audi, y en el punto de mira colocan ya a otras como BMW o Mercedes-Benz.
La compañía propiedad del grupo SAIC fue la primera en desembarcar en España en 2021 y desde entonces había sido la gran dominadora china. En 2023 aterrizó su gran competidor, BYD. A pesar de que debía recuperar mucho terreno, en apenas dos años ha conseguido igualar las cifras de MG, con 34.384 unidades entregadas hasta el mes de septiembre, solo catorce por detrás de las 34.398 de la compañía con raíces británicas. Unos números que les están sirviendo para ganarle terreno a clásicas enseñas del plantel europeo como la marca de los cuatro aros, que registra 33.074 entregas, tal y como muestran las cifras de matriculaciones publicadas este jueves por la patronal de fabricantes Anfac.
Al igual que lo hicieron otras míticas como Opel, Nissan o Citroën, la firma de Ingolstadt también ha terminado por sucumbir ante una MG que se mantiene en un ritmo de ventas constante, y una BYD que viene pisando fuerte. Gracias a una oferta atractiva y a una tecnología notable, ambas apuntan a seguir cobrándose víctimas y parecen encaminarse a derrocar a la triple entente alemana. Solo un paso por delante se sitúa BMW, con 36.591 entregas en lo que va de año, mientras que su ‘vecina’ Mercedes-Benz todavía cuenta con algo de margen (39.402).
Muchos europeos sufren
Atrás quedan ya otros clásicos del Viejo Continente que están acusando también la crisis del automóvil. Es el caso de Citroën, con unas entregas que se enfrían respecto al año anterior un 2,7% (26.321), pero también de Ford, que registra una caída interanual de las ventas del 30,8% (15.902). Tampoco se libra una japonesa como Nissan, cuyas matriculaciones han descendido un 12,9% hasta la fecha (23.322). En el caso de Opel, con 22.617 unidades, es de los pocos fabricantes europeos que crece respecto al ejercicio anterior (11,2%).
Cada vez a menos distancia aparecen otros fabricantes con mayor volumen que, por el momento, resisten el empuje de estas marcas. Es el caso de Hyundai, que acusa el contexto geopolítico o la caída en el mercado chino, registrando un bajón del 18,4% en lo que va de año (39.807). Mejor situación se da para la otra insignia coreana, Kia, que aguanta el chaparrón y se mantiene estable (48.427), al igual que SEAT (52.660).
Toyota y Volkswagen resisten
Mucho más lejos está Volkswagen que, pese a la complicada tesitura que le ha llevado a anunciar más de 50.000 despidos, sigue cosechando unas cifras estables tras haber entregado las llaves de sus coches a 57.609 usuarios. Toyota sigue siendo la líder indiscutible. A pesar de llevar siete meses en caída libre, con un bajón del 7,5% en agosto, España parece ser uno de sus bastiones donde no solo resiste, sino que ha crecido: en los nueve meses del año ya ha entregado 80.684 unidades, 9,5% por encima del mismo periodo de 2025.
A pesar de que algunas firmas resisten, la complicada coyuntura del sector deja entrever el sufrimiento de entidades clásicas debido a la presión regulatoria, la guerra arancelaria o el incremento de los costes energéticos por los conflictos geopolíticos. Una tesitura que no parece inmutar a la treintena de marcas chinas que ya operan en el país. Además de las grandes referentes, hay otras muchas marcas que van creciendo poco a poco para tratar de hacerse un hueco en el mercado patrio. Es el caso de Ebro (20.088), Omoda (18.757), Jaecoo (10.718) o Leapmotor (6.136), enseñas que todavía no llegan al nivel de las dos grandes, aunque poco a poco van acumulando cada vez más volumen.
