Publicado: septiembre 16, 2026, 3:34 pm
Thibaut Courtois llega tarde, quizá se le han pegado las sábanas pues no hace ni doce horas que jugó el partido entero contra el Elche. Hoy no lleva guantes sino un traje cruzado verde porque sube al escenario del World Football Summit en calidad de empresario, no de guardameta. Los futbolistas siempre han tenido mucho dinero, más que la media, pero en la última década sus ingresos se han disparado. Si antes ganaban como un alto directivo de gran empresa, ahora los más afortunados superan por bastante esos ingresos, y miran a los ojos a grandes fortunas. Eso ha cambiado también el perfil de inversión. Ya no montan un bar o una tienda de deportes, sino que presentan artilugios empresariales más complejos, como Nxtplay Capital, el vehículo de inversión con el que el futbolista busca diversificar su dinero y acelerar algunas empresas, siempre con cierto vínculo con el deporte y su experiencia. La conferencia se llama «deja de alquilar tu nombre, empieza a poseer el juego» y sobre esa definición empieza reflexionado Courtois, que arranca todas sus frases recordando que todo lo demás surge de una manera y otra de su experiencia como portero. «Cuando juegas, obviamente, lo importante es tu carrera, ganar tantos títulos como sea posible, pero cuando te vas haciendo mayor empiezas a pensar en tu vida posterior y en tus inversiones. Una cosa es tener un nombre como portero, uno bueno espero, y otra es usar tu nombre para invertir , para encontrar oportunidades y ayudar a otras marcas a crecer», explica el belga. A su lado asiente Gonzalo Vila, ejecutivo de su empresa que le acompaña en la explicación. Uno de los grandes retos para jugadores del calibre de Courtois es encontrar asesores y compañeros de viaje, gente que tenga una formación específica que ellos, que se han pasado la vida sobre el césped, no tienen. Vila es quien hace la explicación más técnica, Courtois le pone lo espiritual. «Creo que en Nextplay seleccionamos nuestros proyectos por dos criterios. Uno es que la marca tiene que ser global, tiene que mover una audiencia que pueda llegar a otros lugares. El segundo es el valor añadido que podamos aportarle, más allá del capital, la experiencia que podemos poner, liderada por Thibaut», expresa Vila. «Como futbolista profesional mi objetivo fue siempre ganar, y es fácil decir que en las inversiones también quieres ganar, pero no ocurre siempre. Encuentras algunas buenas, otras funcionan peor… la ambición para hacer los proyectos funcionar para mí es el principal objetivo. Es lo mismo que cuando he llegado a un equipo, quieres ganar trofeos. Cuando llego a un proyecto lo hago con toda la ambición y también con la idea de participar y de estar dentro del proyecto. No es solo dejárselo a Gonzalo o a otra gente. Estoy ocupado a cierto nivel por mi profesión, que por supuesto va primero, pero me gusta participar en la toma de decisiones», añade el jugador del Real Madrid. Los jugadores de este nivel tienen la opción de ser empresarios, pero no todos se sienten atraídos por eso. Courtois, como le ocurre a Juan Mata, que pisó el mismo escenario un día antes, es de esos a los que les atrae el juego de la inversión, que es algo más que una afición, pero también es una afición. La muestra de ello es que los dos son futbolistas con un perfil en LinkedIn , algo no tan habitual en el gremio. Esa red social forma parte de la vida empresarial de hoy, y por eso mismo creen que tienen que estar. «Es importante, puedes tener gente que simplemente te siga, pero no sabes cuántos de esos seguidores realmente tienen un vínculo. Por eso es importante estar activo en LinkedIn o en Substack, para que la gente vea o que estás haciendo. Justo cuando empezamos Nextplay, contamos nuestra historia en Substack y LinkedIn, porque es ahí donde sientes más conexión y donde la gente entiende mejor lo que estás haciendo. Instagram o Facebook son buenas plataformas para compartir fotos del partidos y para interactuar con los fans, pero la edad ahí es menor, y para nosotros era importante crear nuestra comunidad y que supiesen más y más del proyecto», comenta el portero sobre esto. La conversación continua hablando de los quehaceres de la empresa. Las sinergias entre ellas, la importancia de que sean lugares que tengan relación con Courtois. También se habla del futuro y el deporte vuelve a aparecer. Gonzalo Vila señala el padel y los e-sports como el siguiente lugar en el que han posado su mirada. El portero, por su lado se permite desbocar sus anhelos: «Me encantaría invertir en la NFL o la NBA, porque son deportes que adoro. No sé si será posible, pero hay que soñar en grande». La conferencia es corta, porque el formato del congreso así lo pide, pero Courtois se despide recordando, una vez más, que todo lo que aprendió de la vida lo hizo en una portería: «Como portero, no sé si seré lo suficientemente rápido para parar un balón, pero para nosotros es una historia de éxito seguir creciendo, seguir sumando valor para la compañía y crear algunos fondos en los que podamos recaudar dinero y hacer más inversiones». Porque es un empresario, no cabe duda, pero nunca dejará de ser un guardameta. Aunque cuando se le escucha hablar se puede pensar que no deja de ser todo un poco lo mismo.
