Publicado: junio 26, 2026, 3:25 pm
Los Mossos d’Esquadra no han detectado ninguna amenaza o riesgo asociado contra algún equipo del Tour de Francia, como un posible boicot, pero desplegarán a todas sus unidades para velar por la seguridad de los corredores, y también de los aficionados que quieran presenciar su paso por Cataluña. Serán unos 4.500 policías -de ellos, 3.600 del citado Cuerpo, y el resto, locales-, en un dispositivo integral, que contará con Seguridad Ciudadana, Tráfico, Órden Público, la unidades área y canina, así como el Tedax. También la de élite, el GEI, para evitar cualquier imprevisto en estas tres primeras etapas que discurrirán por el territorio, comenzado por la contrarreloj. El despliegue, coordinado desde el cuartel general del Cuerpo en Egara (Sabadell), donde contarán con imágenes en directo de todos los escenarios, comenzará el próximo jueves, 2 de julio, con la presentación de los equipos. Saldrán del Hospital de Sant Pau hacia la Sagrada Familia, recorriendo la avenida Gaudí. Se estima que para recibirlos podría haber unas 75.000 personas. Por eso habrá agentes uniformados que desplegarán anillos de seguridad con restricciones de paso a zonas acreditadas, «sin perder de vista la delincuencia ordinaria, para prevenir delitos contra el patrimonio», ha detallado este viernes el intendente Joan Salamaña, jefe de Planificación de Dispositivos de los Mossos, consciente de su proliferación en eventos con gran afluencia. En cuanto a las tres etapas, la seguridad pasará a ser dinámica. Es decir: ya en carretera. Una cápsula integral garantizará tanto la de la caravana publicitaria como la de los ciclistas. Así, se prevén importantes afectaciones para el tráfico, ya que los cortes de las carreteras serán «herméticos» para evitar cualquier incidente. La citada caravana pasa unas dos horas antes que los corredores, y se compone de unos 100 vehículos, por lo que algunas vías permanecerán entre cuatro y cinco horas blindadas, sin permitir -más allá de puntos de permeabilidad para los servicios de emergencias- que nadie más circule por ellas. En el caso de la Sagrada Familia, el jueves, las restricciones de movilidad se alargarán de las 12.00 a las 22.00 horas. El dispositivo se extenderá a los alojamientos de los equipos, donde también se unirá al dispositivo seguridad privada. La primera etapa, el sábado, será urbana: la contrarreloj. Poco más de 19 kilómetros desde el Fórum a Montjüic. Ese recorrido también se verá afectado. En ese caso, ente el mediodía y las siete de la tarde. Ya el domingo, serán 170 kilómetros entre Tarragona y Barcelona, en una segunda etapa que conllevará importantes cortes de carreteras, siendo además pleno verano, con «desplazamientos desde la metrópoli a la playa, y viceversa», ha constatado el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel. Esas afectaciones se traducirán en cortes en la A-7, N-340, C-31, BV-2041 y varios accesos de la C-32, B-24, B-23 y C-32 al entorno metropolitano. Se prevé la restricción total de varios tramos y desvíos obligatorios en puntos como Torredembarra, el Vendrell, Vilanova i la Geltrú, Sitges, Castelldefels, Begues, Vallirana, Molins de Rei, Sant Just Desvern y Esplugues de Llobregat. Como se prevé que esos cortes culminen sobre las 18.00 horas, Lamiel vaticina que la afectación para quienes vuelvan de una jornada playera será menor. La alternativa serán desvíos por la AP-7, que contará con un carril adicional a partir de Vilafranca, y también la C-32. En cuanto a la tercera etapa, la del lunes, 6 de julio, que partirá de Granollers para culminar en Els Angles, es decir, transcurridos 196 kilómetros, las vías más afectadas serán la C-352, C-59, C-17, C-37, C-25 y la N-260. La comarca del Ripolllès sufrirá limitaciones de acceso a municipios como Ribes de Freser, Pardines, Queralbs, Planoles y la Molina -totalmente aislados durante el paso del Tour-. En cuanto a la seguridad, una vez los ciclistas dejan atrás Puigcerdá, los Mossos se coordinarán con los gendarmes para que estos tomen el relevo de la cápsula de seguridad. A su paso por Cataluña, esta irá custodiada por un convoy de Bomberos -precediendo y cerrando su paso-, ante el riesgo de incendios forestales.
