Publicado: junio 17, 2026, 11:23 am

Donald Trump ha avisado a Irán este mismo miércoles desde la cumbre del G7 a cuenta del acuerdo de paz. El presidente estadounidense ha recordado que el texto del pacto «no es definitivo» sino que se trata de «un memorando de entendimiento» y ha puesto todo el foco sobre Teherán: «Si no les gusta o no se comportan volveremos a lanzar bombas justo sobre sus cabezas», ha espetado durante una reunión con el presidente de Egipto, Al Sisi.
«Se han portado muy mal durante 47 años», expuso. Al mismo tiempo, quiso ser discreto todavía de cara a la firma del memorando el próximo viernes en Suiza. «Nadie sabe qué contiene, pero es muy fuerte, y la mayoría de la gente parece estar contenta», desarrolló sobre el pacto, que en realidad es todavía un primer paso en cambio hacia un acuerdo más amplio y concreto que, según apuntó el propio presidente este martes, podría cerrarse en un plazo de dos meses.
«No olviden, nunca ha habido nadie que haya sido tan duro con Irán», ha dicho también en referencia a sus antecesores. «Esto debería haberlo hecho Clinton y Barack Hussein Obama. Esto debería haberlo hecho Biden, Bush y un montón de otras personas«, expuso con mofa específica sobre Barack Obama, de quien además aseguró que el régimen ayatolá se reía y le insultaba cuando era presidente.
También ha matizado lo que dice el texto sobre el levantamiento de sanciones. «Se tienen que portar bien», alertó el presidente estadounidense sobre si será posible dejar de aplicar medidas coercitivas, mientras los expertos consultados por 20minutos tienen claro que uno de los grandes logros que puede tener Teherán con el acuerdo es «el alivio económico». En ese sentido, Trump mantuvo que el precio del petróleo «estuvo relativamente bajo» durante el conflicto porque Washington siguió transportándolo por el Golfo Pérsico. «Irán no tiene defensa antiaérea, no tiene radares. La razón por la que el petróleo se mantuvo barato es que todas las noches estábamos sacando barcos que ustedes ni siquiera sabían. De media, de 15 a 25 barcos por noche», enumeró.
En general, el memorando de entendimiento es un texto de 14 puntos «genérico» y con un lenguaje «vago», según ha filtrado un alto funcionario estadounidense en una llamada con periodistas. Entre las cláusulas más críticas del documento se encuentran la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la aplicación de diversas exenciones a las sanciones económicas impuestas a Teherán. Asimismo, el régimen iraní reitera en el texto su compromiso de que «nunca fabricará armas nucleares», aunque fuentes diplomáticas advierten que el borrador no ofrece detalles técnicos sobre las reservas actuales de uranio enriquecido. Visto ese punto, el contenido por ahora no difiere mucho del pacto alcanzado por Obama hace una década y que precisamente ha censurado Trump desde Francia.
Entre las cláusulas más críticas del documento se encuentran la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y la aplicación de diversas exenciones a las sanciones económicas impuestas a Teherán. Asimismo, el régimen iraní reitera en el texto su compromiso de que «nunca fabricará armas nucleares», aunque fuentes diplomáticas advierten que el borrador no ofrece detalles técnicos sobre las reservas actuales de uranio enriquecido.
En rueda de prensa tras la cumbre, Trump sacó pecho. «El domingo alcanzamos un acuerdo con Irán que logra todo lo que nos propusimos conseguir, y mucho más», afirmó el presidente estadounidense, insistiendo en que el objetivo central era impedir que Teherán obtuviera armamento atómico. «Irán no puede tener un arma nuclear. No puede desarrollarla, ni comprarla. Nunca podrán tener un arma nuclear«, declaró. También sostuvo que el pacto evitó una escalada militar prolongada: «Si no hubiéramos hecho este acuerdo, podríamos haber seguido lanzando bombas durante otras tres semanas, dos semanas, cuatro semanas o dos años».
Irán no puede tener un arma nuclear. No puede desarrollarla, ni comprarla. Nunca podrán tener un arma nuclear
Trump vinculó el acuerdo con operaciones militares previas y reivindicó su decisión de eliminar al general iraní Qasem Soleimani. «Yo fui quien mató al general Soleimani. Si no hubiera matado al general Soleimani, probablemente ahora mismo no estaríamos hablando de este pacto«, aseguró. Además, defendió la actuación militar de Estados Unidos y sus aliados: «No tenían marina. Está hundida. No tenían fuerza aérea. Ha desaparecido». Sobre la situación política iraní, añadió que aunque no era lo que buscaba en realidad, dijo, sí ha habido un cambio de régimen: «Francamente, creo que esto es un cambio de régimen» y sostuvo que los nuevos dirigentes «son más inteligentes».
En el plano económico, el presidente argumentó que los mercados reaccionaron favorablemente a las perspectivas de paz. «Cada vez que hablábamos de la posibilidad de paz, la bolsa se disparaba como un cohete», afirmó, añadiendo que «el mercado bursátil seguirá subiendo». También defendió la necesidad de evitar la proliferación nuclear global: «Nunca vamos a permitir que tengan un arma nuclear» y «deberíamos hacer un acuerdo de desnuclearización». Finalmente, reivindicó su experiencia negociadora al señalar que «toda mi vida ha girado en torno a hacer acuerdos» y concluyó que «queremos firmar un acuerdo y ellos quieren firmar un acuerdo».
«Es un gran acuerdo por muchas razones, pero la principal, con diferencia, en un 99,9%, es que nunca tendrán un arma nuclear. Y no se le puede dar a Irán un arma nuclear. Es un acuerdo muy sólido», respondió ante los periodistas, y aseguró al mismo tiempo que el estrecho de Ormuz estará en pleno funcionamiento «en uno o dos días». Precisamente sobre ello celebró la buena reacción de los mercados tras el pacto, pues, dijo, «hablan más alto que las palabras».
«No hay nada más inteligente que el mercado, y al mercado le encanta esto más que cualquier otra cosa que haya visto hasta ahora. Una vez más, la bolsa se ha disparado, el precio del petróleo se ha desplomado. Es increíble», comentó un Trump que negó que como parte del pacto se incluya un acuerdo de inversiones millonarias de EEUU en Irán. «No vamos a invertir», matizó, aunque abrió la puerta a que esa reconstrucción la puedan llevar a cabo los países del Golfo. «No tenemos ningún fondo. Si lo hacen, perfecto. Pero yo diría que no lo harán hasta dentro de un tiempo, hasta que vean cómo se comportan. Es una cuestión de comportamiento. Pero nosotros no vamos a invertir», sentenció.
Sobre la situación en el Líbano fue algo más neutro y no reclamó a Israel que detenga su ofensiva. «No, quiero que Israel pueda protegerse a sí mismo. Pero sí quiero que actúe con buen criterio«, expuso, después de que el martes reclamase al Gobierno de Benjamin Netanyahu que fuera «más responsable» en sus ataques y le avisara de que si no puede derrotar a Hezbolá sería mejor que «se encargase Siria».
