Publicado: octubre 1, 2026, 9:27 pm

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha deslizado este jueves que Irán estaría implicado en el incidente en un vuelo de Flydubai que cubría la ruta Dubái – Tel Aviv y que tuvo que desviarse a Arabia Saudí después de que el copiloto atacase a su compañero. El suceso ha generado denuncias de que intentó estrellar el avión, aunque no han sido confirmadas oficialmente. Trump ha asegurado que, si se confirma ese vínculo, golpeará a Irán «muy fuerte».
«Serán golpeados muy fuerte, no se preocupen«, respondió a la prensa en la Casa Blanca al ser preguntado si contempla ordenar un ataque en caso de confirmarse la autoría iraní. «Estamos investigándolo. (Los israelíes) están siendo muy transparentes con nosotros. Diría que, según lo que he oído, la respuesta es sí», ha agregado. Acto seguido, interrogado por si el piloto en cuestión -que se encuentra detenido en Arabia Saudí- se infiltró a través de la Guardia Revolucionaria iraní, Trump ha dicho que «podría haber sido así, sí».
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, había asegurado horas antes que el copiloto «fue sometido a un adoctrinamiento islamista radical» y que «está claro que era un suicida«, dado que una vez que fue reducido con la ayuda de varios pasajeros «pidió que lo mataran». El dirigente ha apuntado que «parece muy probable que fuera a estrellar el avión», si bien ha reconocido que «no hay conclusiones finales» sobre lo sucedido, con las investigaciones ya en marcha.
Las autoridades de Emiratos Árabes Unidos han ordenado este mismo jueves investigar posibles «lazos con cualquier actividad o propósito terrorista» y si el incidente fue «planeado», entre declaraciones de testigos que apuntan a que el copiloto atacó al piloto para intentar hacerse con el control del aparato con el supuesto objetivo de estrellarlo.
Las alertas saltaron a primera hora del miércoles después de que se emitiera una señal de alarma desde la cabina del aparato sobre el espacio aéreo jordano. La alerta estuvo acompañada de una pérdida de altura y una repentina aceleración, tras lo que Israel envió aviones hacia la zona ante los temores de un secuestro debido a que no fueron capaces de contactar con el avión, que finalmente logró aterrizar.
