Publicado: agosto 17, 2026, 4:11 pm

Natalia Palacios y su marido, Carlos García, se han convertido en el centro de todas las miradas con sus últimos vídeos. La polémica es ya un elemento común en su relación, especialmente tras la actitud de Carliyo El Nervio, como se hace llamar en TikTok, durante el primer trimestre de embarazo de la influencer. Por ello, fue ella la encargada de defenderle tanto a él como a su manera de actuar.
Todo comenzó durante el Mundial. Como fan del deporte, el también creador de contenido se marchó a EEUU dejando sola a Natalia, que acababa de anunciar que esperaba un bebé. Rápidamente, las redes se llenaron de todo tipo de mensajes reprochando su decisión, algo que ella no puede seguir aguantando.
«Una pregunta, ¿a ver si al final me vais a poner, a una embarazada, al nivel de una inútil de manual? O, mejor dicho, ¿a ver si me vais a hacer la asquerosidad y la guarrada, que dan ganas de vomitar, de usar a una mujer embarazada y a la niña para tener una excusa para meteros con un notas?», comenzó a explicar entre chillidos la influencer enfurecida.
Porque, según ella, que su marido la dejase sola no fue un problema, pues ella es completamente independiente. «Voy a ser un poquito buena y voy a pensar que no es lo segundo, que es lo primero, que me estáis poniendo a mí y a todas las embarazadas al nivel de una inútil, que resulta que cuando estás de tres meses, yo no lo sabía, pero necesitas tener a tu marido proveedor al lado», recalcó.
Aunque no solo utilizó el feminismo a su favor, sino que llegó a asegurar que no existe la «baja laboral por maternidad». «¿Existe acaso, aunque nos lo merezcamos como la copa de un pino, porque los peores meses del embarazo son el primero y el segundo (y yo todavía no he llegado al final, seguro que en la recta final también hay malos), pero el primero y el segundo mes de embarazo son dignos de que exista una baja laboral para la mujer? ¡No existe!», criticó.
Sin embargo, esto no es cierto. La legislación sí recoge la baja dentro del Real Decreto Legislativo 8/2015, la Ley Orgánica 1/2023, la Ley de Servicios de Prevención de Riesgos Laborales o la reciente Ley Orgánica 1/2023, así como en el Estatuto de los Trabajadores.
«Pero, sin embargo, si tú de tres meses estás haciendo tu vida normal y tu marido se va a ver el Mundial, ¡es un mal padre y es un mal marido! No tenéis vergüenza, porque no tenéis otra cosa para meteros con mi marido. Utilizáis a una mujer embarazada para meteros con este», siguió espetando. Porque, para ella, lo más importante es seguir manteniendo la independencia y su propia personalidad.
«Decir que una mujer embarazada de tres meses necesita tener al marido al lado; ¿cómo se va a ir ese marido a Estados Unidos? Como si no hubiera existido una conversación de pareja en la que yo le digo a mi marido que por supuesto quiero que siga haciendo su vida y su sueño para que no sea un infeliz. Igual que cuando nazca la niña, yo voy a hacer mis sueños y mi vida porque nos lo merecemos los dos», continuó con su discurso.
Así, finalmente, aunque entiende que existan diferentes tipos de embarazo, este no es su caso. «Me encantaría, después de haber sabido lo que es el primer trimestre, que los dos primeros, en los que, por cierto, mi marido ha estado a mi lado, la mujer pudiera vivir sus náuseas, sus mareos y todos sus problemas de embarazo en la tranquilidad y en la comodidad, en la medida de lo posible. No existe. ¿Qué carajotes se supone que hacen entonces las madres solteras o el resto de mujeres que tienen que seguir haciendo su vida normal?«, finalizó.
Sin embargo, a pesar de su intento de alegato feminista, las críticas no cesaron, sino que aumentaron. «Ella ha editado y visto el vídeo varias veces y aun así lo ha subido», «Que cobre más que un médico sí que es para replanteárselo» o «Te has coronado llamando inútiles a todas esas mujeres que sí necesitan del apoyo físico o emocional de su pareja en los primeros meses», fueron algunos de los comentarios más destacados.
