Publicado: septiembre 21, 2026, 2:10 pm
El presidente del PP Europeo, Manfred Weber, se ha mostrado este lunes convencido de que la Comisión Europea elevará la presión sobre Marruecos para que permita el regreso de los 18.000 inmigrantes que siguen en la ciudad tras la entrada masiva de finales de julio: «Si no podemos proteger nuestras fronteras, habrá consecuencias obvias», ha afirmado contundente, durante una comparecencia celebrada tras recorrer los principales puntos más conflictivos de la ciudad, junto al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
«Ceuta es España y Ceuta es Europa», ha insistido Weber, repitiendo así las palabras que ya pronunciara la presidenta de la Comisión, Ursula Von der Leyen, ante el Parlamento días atrás, en un mensaje que hoy han recordado los representantes del Partido Popular para reivindicar el compromiso que las instituciones europeas han asumido para buscar una salida a la «vulneración de la frontera de España y de Europa».
El presidente del PP Europeo se ha mostrado confiado en que el Gobierno de Marruecos entenderá que también le interesa resolver la crisis diplomática «como socios y como amigos», apelando a lo ocurrido cuando se actuó con contundencia frente a Erdogan tras la llegada masiva de inmigrantes a Grecia, con Putin y sus amenazas a Finlandia o con el bielorruso Lukashenko en relación a Polonia.
Weber ha recordado que 22 países de la UE enviaron una carta reprochando al Gobierno de España sus políticas migratorias. Y ha afirmado que, si un ataque a la integridad de las fronteras se hubiera producido en otro país de la UE, no se habría aceptado que se prolongara tanto tiempo.
«No podemos olvidar que han fallecido más de 100 personas. Los socialistas no pueden darnos lecciones por razones humanitarias. Porque un control efectivo de las fronteras también evita las víctimas mortales».
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo ha recordado que éste es el cuarto viaje que realiza a Ceuta desde que se produjo la «invasión» de la ciudad. «Europa está dispuesta a defender sus fronteras, ya sean las del norte, las del este, las del oeste o las del sur», ha insistido, que ha reconocido que «no ha sido fácil convencer a sus correligionarios del PP europeo de que no estamos ante un problema local: «¿Cómo pedirle a Europa que mire para Ceuta si el Gobierno de España mira para otro lado?», se ha preguntado de forma retórica.
Refuerzo de Frontex
Feijóo ha pedido un refuerzo de los funcionarios del Frontex y ha lamentado que Pedro Sánchez haya ignorado los mecanismos que existen en la UE para gestionar con agilidad los retornos. «Tanto el Pacto de Migración y Asilo como el reglamento retorno permite el retorno de todos los que entraron irregularmente y permite hacerlo de forma inmediata», ha añadido.
Por su parte, el presidente de Ceuta ha descartado que vaya a pedir la activación de las herramientas de solidaridad entre comunidades autónomas que permitiría el traslado de menores y adultos a la península. En este sentido, ha afirmado que una solución de ese tipo daría pie a futuras nuevas llegadas masivas. El retorno de todos los inmigrantes llegados es lo único que garantiza la seguridad de Ceuta en el futuro y «desactiva la instrumentalización de la migración para vulnerar la integridad territorial del país y desestabilizar Ceuta». Y esta también la única manera, ha añadido Vivas, de prevenir que vuelva a producirse una tragedia con más de cien muertos.
Tanto el PP como el gobierno de Ceuta se han propuesto «europeizar» la crisis migratoria que vive la ciudad desde la entrada masiva de finales de julio, cuando en torno a 80.000 personas burlaron los controles de la frontera por el espigón del Tarajal. Son unos 18.000 los inmigrantes (según las últimas cifras del gobierno) que siguen casi dos meses después repartidos entre asentamientos improvisados y los campamentos provisionales levantados por el Gobierno. El resto regresó en los días posteriores a la entrada irregular.
De la mano de la UE
«Europeizar» la crisis supone convencer a las autoridades de la UE de que Ceuta es parte de su frontera sur y, por tanto, resulta urgente una mayor implicación de sus instituciones para resolver el problema y agilizar las deportaciones si fuera posible. Para el PP, la avalancha de finales de julio supuso un ataque a la integridad territorial de España y un incumplimiento flagrante de las condiciones pactadas entre la UE y Marruecos para sus relaciones comerciales y diplomáticas.
El Partido Popular Europeo consiguió que el Parlamento Europeo aprobara una resolución, que salió adelante con el apoyo los liberales y del grupo de Vox, y con la oposición de los socialistas, en la que se calificaban los hechos como una «invasión». Feijóo ha mantenido reuniones también con el comisario de Interior y Migración, Magnus Brunner, con la intención de encontrar aliados para presionar a Marruecos con el objeto de que facilite el retorno de todos los que entraron de forma irregular en aquellos días. Pedro Sánchez llegó a hablar al principio de las crisis de «ataque a la integridad territorial de España», aunque posteriormente ha evitado señalar al gobierno de Marruecos por lo ocurrido, y se ha limitado a culpar a las mafias y a las maniobras de desinformación que funcionan en las redes sociales promovidas supuestamente desde Rusia o Israel.

