Los economistas señalan el dilema del 'First Europe': "La UE no puede permitirse una guerra de proteccionismo con China" - España
Registro  /  Login

Otro sitio más de Gerente.com


Los economistas señalan el dilema del 'First Europe': «La UE no puede permitirse una guerra de proteccionismo con China»

Publicado: mayo 22, 2026, 2:08 am

Es el elefante en la habitación de muchas cumbres europeas y un dilema para los dirigentes comunitarios: la relación con China. El jefe de Macroeconomía. de Coface, Bruno de Moura Fernandes, explica en conversación con ‘La Información Económica’ que «a pesar de que la Unión Europea (UE) ha implementado algunas medidas de protección sobre el acero o los vehículos eléctricos, no podemos permitirnos entrar en una guerra económica de proteccionismo contra ellos». Según este economista, la potencia asiática cuenta con nuestra dependencia en muchos productos, «pero también con que son un mercado importante para nuestros países».  Unas declaraciones realizadas en el contexto de la Conferencia Riesgo País anual de esta consultora especializada en gestión del riesgo comercial. 

¿Socio? ¿Rival? ¿Competencia? De Moura Fernandes habla con este medio en el contexto de la Conferencia Riesgo País, que celebra anualmente en Madrid esta consultora especializada en gestión del riesgo comercial. «Son muy competitivos», reconoce este experto. El responsable de Macroeconomía de Coface advierte también que «China sabe jugar con la realidad europea» y que no se quiere entrar en disputas «porque ya estamos en una guerra comercial con Estados Unidos».

Bruno de Moura Fernandes (Coface) describe el dilema europeo: «A pesar de que la Unión Europea (UE) ha implementado algunas medidas de protección, no podemos permitirnos entrar en una guerra económica de proteccionismo contra ellos» 

 El gigante asiático conoce perfectamente que para países como Alemania y España es muy importante exportar a la segunda, bien por su industria automovilística bien por su producción de porcino ( 961,35 millones de euros exportados en 2025). De Mouras reconoce que el Viejo Continente esta «un poco atrapado en ese sistema» en que Bruselas  no se puede ser muy proteccionista frente a Pekín. Un equilibrio por el que el club comunitario «quiere mostrar al mundo que cree en el multilateralismo, en el libre comercio». Lo que le obliga a tener el mercado europeo abierto «y la competencia china es la más fuerte e importante».

Para el responsable de Riesgo Político y Comercial de Coface en España y Portugal, Mikel Aguirre «China va a una velocidad que es sorprendente» y, como ejemplo, menciona que la mayor competencia de la industria automovilística europea son precisamente marcas chinas como BYD. «Antes era un tema de precio, pero ahora hay calidad», avisa. La profesora de ESIC Business & Marketing School, Beatriz Irún, 

La profesora de ESIC Business & Marketing School, Beatriz Irún, coincide en que «China es capaz de fabricar productos de alta calidad e innovar, su avance tecnológico en los últimos 15 años ha sido sorprendente», reconoce esta experta. Irún, que ha sido directora general de una consultora en China, atribuye a la transferencia tecnológica desde Estados Unidos y Europa un rol esencial para que este país haya adoptado unos estándares elevados en ámbitos como la sostenibilidad. «Un producto ‘made in China’ hoy se parece poco al que se fabricaba allí hace 20 años», concluye.   

«Un producto ‘made in China’ hoy se parece poco al que se fabricaba allí hace 20 años», apunta Beatriz Irún de ESIC Business &Marketing School 

Un consumo interior «débil» que obliga a exportar

 De Mouras atribuye el afán exportador de la segunda potencia del mundo a un consumo interno insuficiente, para absorber su capacidad productiva. «Producen en industrias cada vez más importantes y con más valor agregado: básicamente quieren subir en la cadena de valor», advierte el representante de una de las mayores compañías del mundo en gestión de riesgo de crédito comercial. 

De Mouras recuerda que la potencia asiática mantiene su objetivo de mantener un crecimiento económico anual del 5%. «Quieren reactivar el consumo interno, pero no lo están consiguiendo», advierte este analista. A su juicio, los hogares chinos «no tienen confianza» desde que en los años 2020 y 2021 reventó la burbuja inmobiliaria, a pesar de que «se pusieron subsidios para electrodomésticos, entre otras cosas». Este experto apunta que el consumo repuntó un poco, «pero volvió a caer directamente después». 

«Quieren reactivar el consumo interno, pero no lo están consiguiendo», advierte De Mouras sobre unos hogares chinos que «no tienen confianza» desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2020-2021 

El jefe de Macroeconomía de Coface constata que los hogares chinos siguen sin tener confianza y sostiene, que el próximo Plan Quinquenal chino 2026-2030, no contempla esta posibilidad. «Es solamente producción y producción, así como subir en valor agregado», describe en conversación con este medio. ¿Entonces? El analista de Coface cree que para reactivar el consumo interno hubiera sido dar ayudas más permanentes o dotarse de «un sistema de Seguridad Social» que dé mayor confianza a los hogares chinos. 

¿Un ‘escenario win- win’?

Irún (ESIC Business & Marketing School)  apuesta por establecer «unos estándares de comercio libre, pero consciente» y explica que el actual contexto internacional favorece el comercio de proximidad en las industrias globales. Lo que relaciona con la llegada de la inversión china a países como España «en un escenario win – win tanto para sus inversiones como para su contribución en el desarrollo económico del mercado europeo».

 La profesora y consultora recuerda que el Viejo Continente sigue teniendo una balanza comercial deficitaria con la segunda economía del mundo, así como nuestra dependencia en sectores estratégicos (baterías, semiconductores, energías verdes…) y apuesta por «una estrategia encaminada a reducir riesgos sin romper vínculos». 

Irún (ESIC Business & Marketing School) apuesta por «unos estándares de comercio libre, pero consciente» y apunta que el actual contexto geopolítico favorece el comercio de proximidad 

La compleja relación con Estados Unidos 

A la necesidad de exportar más se une la creciente desvinculación respecto de la economía estadounidense, por la política arancelaria de Donald Trump. De Mouras recuerda que a pesar de que en la reciente cumbre entre el presidente chino Xi Jinping y el mandatario estadounidense, este último arrancó a su homólogo chino el compromiso de que la segunda economía del mundo adquirirá, al menos, 17.000 millones de dólares anuales en productos agrícolas de Estados Unidos hasta 2028. Lo que incluye soja, carne de vacuno y aves de corral. Además de reafirmarse los compromisos de compra adquiridos en octubre de 2025.

Related Articles