Publicado: octubre 22, 2026, 2:08 pm

La volatilidad regresa al mercado con Francia como protagonista. El coste de la deuda francesa sigue sin encontrar techo en medio de la preocupación de los inversores, que ven difícil que el país galo pueda atajar la crisis política, fiscal y social en la que está inmersa. En este sentido, el mercado ha llegado a exigir un interés de más del 5,1% por el bono a diez años, el porcentaje más alto desde 2002, el año en que entró en funcionamiento el euro. Esto ha empujado al alza la prima de riesgo, el diferencial con respecto a Alemania por adquirir su deuda, hasta los 170 puntos, una cota que no veía desde la crisis financiera de 2011, aunque ha llegado a colocarse en 173 puntos. De su lado, el alemán se mueve sobre el 3,34%.
Francia se ve castigada por la inestabilidad, situación que se ha agravado tras un fin de semana de protestas que acabaron en violencia urbana. Además está prevista otra jornada de manifestaciones para el próximo 24 de octubre. Todo esto se produce mientras el Gobierno galo, que carece de mayoría absoluta en la Asamblea Nacional, encara el proyecto de presupuestos 2027 con difíciles negociaciones con la oposición (izquierda y ultraderecha). La segunda mayor economía del euro cerrará este año con un déficit del 5,4% y una deuda pública próxima al 120% del PIB.
La alerta sobre la deuda francesa se produce en una semana en la que una de las tres grandes agencias de calificación de riesgos estadounidenses, Moody’s, se pronunciará sobre la situación financiera de Francia, en un esperado informe que se publicará este viernes tras el cierre de los mercados en Wall Street. La firma mantiene la deuda soberana francesa a largo plazo en Aa3 con «perspectiva negativa», un escalón considerado todavía de alta calidad. De producirse una rebaja, la solvencia gala caería al peldaño más alto del grado medio superior (A1) y seguiría los pasos de las otras dos grandes firmas del sector: Fitch y Standard & Poor’s (esta última volverá a evaluar a Francia el 27 de noviembre de 2026).
La importancia de esta calificación radica en que constituyen una guía fundamental para los grandes inversores institucionales, incluidos Estados, fondos de pensiones y aseguradoras, ya que muchos de ellos tienen por mandato estatutario invertir únicamente en deuda con las máximas calificaciones crediticias.
Petróleo regresa a máximos de mayo
El agravamiento de la tensión en la deuda coincide con un repunte del precio del petróleo, que ha superado este jueves la barrera de los 110 dólares, máximos desde el pasado mayo en medio de la tensión en Oriente Próximo. El Brent, la referencia en Europa, se coloca en los 112 dólares, un 2,7% más, en línea con el West Texas Intermediate (WTI), que avanza un 2,3% y se coloca al borde de los 100 dólares el barril. El rebote se produce después de que haya trascendido que Estados Unidos e Israel preparan una nueva ofensiva militar contra Teherán para después de las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
El petróleo acumula una subida superior al 80% en lo que va de año después de que los flujos procedentes del Golfo Pérsico se vieran interrumpidos. No obstante, las exportaciones de crudo han aumentado recientemente y se colocan cerca de los niveles previos al conflicto, ya que los petroleros están apagando sus transpondedores para evitar ser detectados, aunque los envíos de productos petrolíferos siguen limitados.
Cuando falta media hora para la apertura de Wall Street, los principales índices de las bolsas europeas registran caídas. El Ibex 35, la referencia en España, corrige más de un 1,5% y pierde el nivel de los 19.000 puntos. El FTSE MIB italiano corrige un 1,7%, el CAC40 francés se deja un 1%, el Dax alemán cede un 0,5% y FTSE 100 está prácticamente plano (-0,09%).
