Publicado: julio 17, 2026, 12:08 pm

Los hogares y las empresas pueden respirar algo más tranquilos. También el Banco Central Europeo (BCE), que aplicó el mes pasado su primera subida de los tipos de interés en casi tres años para evitar una crisis de inflación por la guerra en Irán. De momento, los datos dan un respiro a la entidad de cara a su reunión del próximo jueves, la última antes de la pausa veraniega. Eurostat ha confirmado este viernes que la tasa anual de inflación se moderó cuatro décimas en la región en junio hasta el 2,8%, su nivel más bajo desde marzo.
Los precios de la energía, los alimentos frescos y el tabaco cayeron en términos mensuales, pero siguieron subiendo con respecto al mismo mes de hace un año. En concreto, la energía se disparó un 8,5% -dos décimas menos que en mayo-, los servicios lo hicieron un 3,2% y los alimentos frescos un 3,1%.
El mes pasado, las tasas de inflación anuales más bajas se registraron en Suecia (1%), República Checa (1,1 %) y Dinamarca (1,8%), mientras que en el lado opuesto se situaron Rumanía (9,2%), Lituania (5,4%) y Bulgaria (5,2%). En el caso de España, la tasa de inflación armonizada -referencia que Eurostat toma para poder hacer comparaciones homogéneas entre países- se mantuvo en el 3,6% interanual, la más elevada de entre las grandes economías del euro, lo que le resta competitividad ante el que, de hecho, es el principal mercado para sus productos.
Los analistas descartan que el BCE toque los tipos el jueves
Pese a estos datos, es todavía pronto para sacar conclusiones acerca del impacto que el endurecimiento monetario ha tenido sobre la economía europea. Así, «lo más probable es que el Consejo de Gobierno (del BCE) opte por realizar una pausa en el proceso de subidas de tipos«, explica Cristina Gavín Moreno, jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión.
La mayoría de analistas prevé que la entidad mantenga su tasa de depósitos en el 2,25%. Esta es la referencia que marca la evolución del euríbor de las hipotecas, del coste de los préstamos o del de las tarjetas que ofrecen los bancos.
No obstante, el escenario adverso de los últimos días, al reanudarse las hostilidades entre EEUU e Irán, y su efecto sobre los precios de la energía, abocan a nuevas tensiones en la evolución de la inflación. Esto lleva a las gestoras a contemplar un incremento de 25 puntos básicos en los tipos después del verano, con toda probabilidad, en la reunión de septiembre.
«Mantenemos nuestras expectativas de otra subida en septiembre, pero con una convicción mucho menor, y esperaríamos que las dos subidas se reviertan en la primera mitad de 2027 si los precios del petróleo se mantienen bajos, sostienen desde Muzinich&Co. Tampoco ven urgencia para actuar en la gestora DWS.
No obstante, consideran que la actual volatilidad de los precios de la energía obliga a mantener la cautela respecto a los riesgos de inflación, por lo que con la publicación de las nuevas proyecciones de los expertos en septiembre, esperan que el BCE suba los tipos una vez más hasta ese 2,50% en el caso de la tasa de depósito.
