Publicado: septiembre 29, 2026, 1:07 am
Sesenta días después de la entrada masiva de personas través de la frontera de Ceuta, el delegado del Gobierno oficializó este lunes su dimisión reconociendo por primera vez que la institución que ha dirigido hasta ahora sí tuvo constancia de la «grave crisis migratoria» que se estaba fraguando. En una declaración sin preguntas, Miguel Ángel Pérez Triano detalló que «desde el primer momento» transmitieron lo que estaba ocurriendo al Ejecutivo central, pidieron «medidas y refuerzos» y emitieron «informes y comunicaciones diarias desde mucho antes del 30 de julio«, pero argumentó que sus competencias «son las que son».
De esta forma, el ya ex secretario general del PSOE en la ciudad autónoma -que también anunció que abandona la política- situó implícitamente en el tejado del Ministerio del Interior la pelota de la responsabilidad de la insuficiencia de efectivos de seguridad ante el flujo procedente de Marruecos. La constatación de que el CNI -dependiente de Defensa- había advertido a su jefe de gabinete de la inminencia de un asalto y su negativa a admitir que él tuviera conocimiento lo habían dejado en una posición insostenible.
«Desde la sentencia del Tribunal Supremo [publicada el 8 de julio] advertimos del problema que supondría la imposibilidad del rechazo en frontera y del posible efecto llamada», explicó este lunes Pérez Triano en su intervención pública. «Propusimos incluso un cambio de la Ley Orgánica de Extranjería a pesar de que sabíamos que la situación parlamentaria lo hacía casi imposible. Veíamos la situación agravarse, lo comunicábamos todos los días y en ese sentido se estuvo trabajando con los distintos ministerios, aunque nada en ningún momento permitió atisbar lo que posteriormente ocurriría», agregó.
En el Ejecutivo explican que hace unos días el delegado del Gobierno «trasladó su necesidad de no continuar en el cargo«. Consideran que es «una decisión humana y personal después de muchas semanas de inmenso trabajo». Hasta ahora, La Moncloa públicamente había hecho una defensa de su labor y, en público, había trasladado su confianza en él. Pero en Ceuta hace días que se daba por descontada su salida.
Fuentes socialistas señalan que en Ceuta el nombre de la persona que se maneja como sustituto es el de David de la Encina, natural de la ciudad autónoma y que fue alcalde de El Puerto de Santa María entre 2015 y 2019 y posteriormente ocupó responsabilidades como diputado provincial en Cádiz. En 2023 abandonó la primera línea política.
Desclasificación
Pérez Triano estaba contra las cuerdas después de la desclasificación, el 9 de septiembre, de los documentos y comunicaciones de los servicios secretos en los días previos a la avalancha migratoria del 30 de julio. La víspera, un agente del CNI avisó por mensajes y llamada a su entonces jefe de gabinete, Gonzalo Sanz, de la inminencia del asalto masivo a la frontera de El Tarajal.
Tras revelarse dicha información, el delegado del Gobierno afirmó que «todo el mundo» sabía de los llamamientos en redes a saltar la frontera, y que el mensaje de WhatsApp que envió un miembro del CNI a su jefe de gabinete «no es una alerta», porque éstas «no se emiten a una Delegación del Gobierno y muchísimo menos a un jefe de gabinete». «Las alertas se elevan al Ministerio de Defensa, al Ministerio del Interior y se formaliza. Eso no es ninguna alerta; es un comentario, una conversación», sostuvo.
Dispositivo policial en la playa de Benítez (Ceuta), este domingo.EFE
Gonzalo Sanz dimitió de su cargo por la «evidente incompatibilidad» entre su versión de que sí dio traslado de la información y lo que sostuvo Triano, que en aquel momento negó que hubiera tenido conocimiento. En su carta de renuncia explicó que la información que le remitió el CNI «fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día», algo que contrastaba con «las distintas declaraciones del delegado en distintos medios en las que afirma no haber recibido información por mi parte».
Previamente, el 25 de agosto, la Delegación del Gobierno en Ceuta había emitido un comunicado para contradecir oficialmente la titular de Defensa, Margarita Robles, que ese día declaró en el Congreso que el CNI sí alertó antes de la entrada masiva de inmigrantes del 30 de julio. En el escrito en el que se desmentía a una parte del propio Ejecutivo central se afirmaba que no se recibió «en ningún momento informe alguno que alertara de lo que iba a suceder», en línea con la versión del ministro del Interior,Fernando Grande-Marlaska, y que lo único de lo que disponían era de «datos diarios sobre el aumento de entradas por vía marítima comunicados a través de los canales correspondientes».
Además de reconocer finalmente que hubo alertas en los días previos a la avalancha, Pérez Triano denunció este lunes que renuncia a todos sus cargos en medio de «un ambiente muy hostil» en el que «algunos han preferido sacar tajada», aunque evitó hacer señalamientos directos. «Ceuta merece ser una cuestión de Estado y no un escenario para cálculos electorales», se limitó a señalar.
También dijo haber sufrido «una campaña de acoso constante», con «insultos, amenazas e incluso una corona de difuntos colocada a la puerta» y que su familia «no se merece esta presión». Como autocrítica lo único que admitió es que «las cosas se podrían haber hecho mejor, de otra forma o más rápido», pero recalcó que «lo fácil» hubiera sido irse el 30 de julio y que desde entonces ha estado trabajando «en silencio y sin descanso» por su ciudad.
Precisamente el relevo de Pérez Triano se produce en la semana en la que la juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha citado al ex jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno para este jueves, 1 de octubre, a declarar como testigo en la causa que investiga la entrada masiva irregular de inmigrantes en Ceuta desde Marruecos los días 30 y 31 de julio. La víspera está citado el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, que este lunes trasladó que la dimisión del delegado está «justificada», si bien remarcó que la responsabilidad debe situarse «en rangos superiores».

